¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

La Iglesia de la Cruz de los Milagros

Una vez fundada la ciudad de Corrientes, los primeros habitantes ocuparon las parcelas de tierra que les correspondían, mientras que la Cruz quedó en el lugar original. Para resguardarla de las lluvias y el sol, le construyeron una especie de techado, conocido entonces como “la ermita de la Cruz”.
 

Por El Litoral

Jueves, 03 de mayo de 2018 a las 01:21

Por Francisco Villagrán
Especial para El Litoral

Las actas capitulares (registros oficiales) a partir de 1660 registran procesiones con la Virgen de la Merced y la Virgen del Rosario, a la ermita donde estaba la Cruz de los Milagros. Y como las procesiones, por lo general, se hacían cuando ya caía la noche, los caminos se iluminaban con velas, candiles y antorchas, lo que es recordado en la actualidad con las tradicionales luminarias la noche previa al 3 de mayo, en una costumbre que lamentablemente se va perdiendo, pero en muchas casas, en especial las del barrio La Cruz, la tradición persiste y es usual ver en la noche previa los frentes de las casas iluminados por velas. Ahora bien, ¿cuántas velas se deben encender? Lo importante es participar y continuar con la rica y significativa tradición de las luminarias. Algunas familias encienden una vela por cada miembro, otras, siete, por las siete puntas de Corrientes, otras, tres, por la Santísima Trinidad y por la fecha de fundación de la ciudad. Más allá de estos detalles, lo importante es seguir con la costumbre.
Por eso, al anochecer del 2 de mayo, en vísperas de la fiesta, los correntinos practicamos la tradición de las luminarias, encendiendo las velas para manifestar nuestra fe en Jesucristo, que dio su vida por nosotros en la Cruz y se llamó a sí mismo La Luz del Mundo. Con esto reconocemos que la Cruz ilumina nuestro caminar y deseamos entrar en comunión con nuestros mayores, que iluminaban con velas y candiles su peregrinación hacia la ermita, allá en los comienzos de la ciudad, hoy ya modernizada.
Para salvaguardar la Cruz de los ataque de las tribus nómades, y tenerla un poco más cerca, las autoridades la trasladaron al solar actual el día viernes 10 de marzo de 1730 a las 3 de la tarde. Para cobijarla le construyeron una primera capilla y por el deterioro de esta, en 1808 se construyó una nueva y fue inaugurada, casi cincuenta años después se la mejoró con un campanario. El 19 de diciembre de 1825, la autoridad eclesiástica con sede en Buenos Aires crea el Curato (parroquia) de San José en nuestra ciudad, lo que fue aprobado por el gobernador Pedro Ferré el 10 de marzo de 1826. Mientras se proyectaba la construcción de un templo, provisoriamente se le asignó como sede la Iglesia de la Cruz de los Milagros.  

El templo actual
El 3 de mayo de 1888, durante la celebración del tercer centenario de la ciudad de Corrientes, se colocó la piedra fundamental del templo actual y el obispo de Buenos Aires don Uladislao Castellano lo bendice y consagra el sábado 5 de junio de 1897. Debido al deterioro de la construcción y mientras se la refaccionaba, desde 1905 a 1911, la Cruz es guardada en la Iglesia del Rosario (hoy Catedral). Mientras tanto, el 3 de febrero de 1910 el Papa Pío X crea la Diócesis de Corrientes, abarcando la provincia y el Territorio Nacional de Misiones. El 4 de junio del año siguiente, Luis María Niella es consagrado como obispo de Corrientes y una de sus primeras disposiciones fue el traslado de la Cruz a su templo refaccionado. En un decreto dispone que “el domingo 3 de septiembre a las 3 p.m., en solemne y grandiosa procesión, rezando el santo rosario, sin banda de música ni repiques, ni ruidos extraños, sea trasladado nuestro santo madero acompañado de todo nuestro clero secular y de todos los fieles de esta ciudad.” Además, en el mismo decreto, el obispo pedía oraciones por la nueva diócesis y por sus intenciones.
El templo hasta entonces contaba con dos hermosas torres y una cúpula, las que allá por 1912 son derribadas porque, según se decía, amenazaban con derrumbarse. El 19 de diciembre de 1913 el obispo Niella firma el decreto por el que se crea la parroquia La Santísima Cruz de los Milagros y dispone que la fecha de vigencia sea el 1 de enero de 1914. El 30 de abril de 2010 el templo se clausura por el mal estado de los revoques de la parte superior y mientras se practica la reparación, provisoriamente, la Cruz se traslada el 4 de septiembre a la Catedral y se la regresa el 11 de octubre de 2012, día en que la Iglesia inicia el Año de la Fe.
Las medidas de la Cruz son 3,75 metros de alto, 1,91 metro de ancho y 14 centímetros de diámetro. Todos los 3 de mayo se celebra solemnemente la fiesta de la Cruz de los Milagros, participando todos los fieles con entusiasmo de las distintas celebraciones, especialmente de la tradicional procesión y posterior misa. De todos los actos litúrgicos, participan capillas y parroquias de toda la ciudad, como así también pueblos vecinos como San Luis del Palmar con San Luisito, Santa Ana, San Cosme, San Miguel, Riachuelo, entre las localidades más cercanas y muchas más lejanas, representantes de toda la provincia. Es una fiesta muy cara a los sentimientos del pueblo correntino, de la que participan también autoridades de los distintos estamentos de los gobiernos de turno, desde el Gobernador para abajo.
Por una cuestión de seguridad y preservación, hace varias décadas que la auténtica Cruz no se saca de su retablo para la procesión. Se usa una réplica exactamente igual. La  original se encuentra en buen estado, pero debemos cuidarla, es el madero histórico que las próximas generaciones tienen el derecho de contemplar y de seguir creciendo  a su sombra, con las generaciones venideras. Pensemos que se trata de la Cruz que acompaña la historia de la ciudad de Corrientes, desde su fundación hasta la actualidad.

Últimas noticias

PUBLICIDAD