ellitoral.com.ar

Domingo 15de Septiembre de 2019CORRIENTES25°Pronóstico Extendidoclima_sol

Dolar Compra:$54,25

Dolar Venta:$57,50

Adultos mayores 2.0

imagen_1

 Los sociólogos sostienen que hoy vivimos lo que se denomina “la sociedad de la información”. Eso quiere decir que como nunca antes en la historia de la humanidad, tenemos acceso a un flujo interminable y siempre dinámico de conocimiento. La invención de internet ha generado un nuevo universo de convivencia entre las personas y la posibilidad de interconexión con el mundo. Quizá los nuevos desafíos estén dirigidos más bien a la capacidad que generen los consumidores de poder seleccionar la información y desechar aquellas artificiosas y adulteradas, que hoy reciben el nombre de fake news.

Entendemos que el mundo ha cambiado radicalmente desde la aparición de este fenómeno informático. Hoy en día, a través de plataformas como Facebook, Whatsapp, Twitter, las personas no solamente se conectan con otras, sino que además estas redes son utilizadas de otras formas diversas. La gente se exhibe, la gente compra, vende, interactúa de las maneras más sorprendentes y prácticamente hoy en día, un celular (que siempre está a mano) nos abre un mundo infinito. Sabemos también que existen los llamados nativos digitales, es decir aquellos que desde muy niños han naturalizado la utilización de estas redes y las han adecuado, digámoslo, a un estilo de vida.

Pero hay más cosas que decir, así como también fenómenos por explicar. La burocracia, tanto estatal como privada, también ha recibido el impacto del mundo virtual. Muchas academias y universidades ofrecen cursos de la más diversa índole desde la comodidad del hogar. Se reduce así cada vez más la presencia física de los estudiantes en las aulas tradicionales. Es decir, es una transformación que no puede evitarse, y más aún, debe proyectarse y aprovechar sus bondades.

Ahora bien, generacionalmente existen grupos etarios a quienes se les complica bastante el acceso ágil no sólo a internet sino a sus virtudes. En otros tiempos, los ciudadanos debían hacer fila y a veces mucha, y a veces larga, para realizar, por ejemplo cobrar su sueldo o realizar otras transacciones bancarias. Hoy en día la existencia del e-bank permite desde cualquier celular tener acceso a cuentas bancarias y poder realizar las más diversas operaciones: transacciones, plazos fijos, inversiones, y hasta compra de moneda extranjera. Ahora bien, todos tenemos cerca un adulto mayor. Un padre, un abuelo, un tío, a quienes habitualmente debemos ayudar para realizar estos trámites on line.

Creo firmemente en que estas generaciones de adultos mayores y abuelos deben participar indefectiblemente de este mundo virtual. Estoy convencido de que existe un derecho de inclusión respecto a ellos que debemos garantizar de todas las formas. Porque, en definitiva, la tecnología no es un elemento más, sino que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de todos ellos. Es por eso que asumo el firme compromiso de intermediar entre el mundo virtual y los distintos aparatos electrónicos, entre los que podemos destacar computadoras, celulares, tablets, para que de alguna u otra manera no se deje afuera de este universo a los adultos mayores y a nuestros abuelos.

Creo que es indispensable que desde el Estado municipal se generen los espacios pedagógicos a fin de facilitar el acceso a estas plataformas. Todo ello, con el objetivo fundamental de que ya no se hagan más filas y se eviten esas largas jornadas en instituciones públicas empeoradas siempre por el calor, la lluvia o el frío. Que esa dinámica que da la tecnología y el uso correcto de ella lleguen a manos de estos adultos.

Por eso propongo la creación de cursos de formación en tecnología para los adultos mayores y los abuelos. Que sean de carácter gratuito y que les permitan generar un espacio de comodidad y al mismo tiempo de seguridad en sus trámites diversos. Debiera existir el acompañamiento y la contención del Estado para actos que forman parte de la propia habitualidad, como cobrar en un cajero automático, o poder enviar un correo electrónico a una institución a fin de generar un pedido o alguna queja. La mayor parte de los servicios que contamos, tales como la telefonía, la luz, el agua, tienen habilitados sitios web que permiten interactuar sin salir del hogar y efectuar los trámites con la mayor brevedad y previsibilidad que correspondan. Anhelo que la misma municipalidad de Corrientes pueda acercarse a este colectivo de personas y pueda facilitarle todos los trámites posibles.

Creo, finalmente, que el manejo del campo virtual también constituye gran parte del ejercicio de ciudadanía, en donde los adultos mayores ejercen su derecho de participar y de ser incluidos. Así como también, por otro lado, existe el deber de las instituciones tanto públicas como privadas, de generar los canales correspondientes para brindar mayores y mejores servicios a la comunidad.

 

Marcelo Pucciariello 

candidato a concejal 

Proyecto Corrientes (ECO)

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Adultos mayores 2.0

 Los sociólogos sostienen que hoy vivimos lo que se denomina “la sociedad de la información”. Eso quiere decir que como nunca antes en la historia de la humanidad, tenemos acceso a un flujo interminable y siempre dinámico de conocimiento. La invención de internet ha generado un nuevo universo de convivencia entre las personas y la posibilidad de interconexión con el mundo. Quizá los nuevos desafíos estén dirigidos más bien a la capacidad que generen los consumidores de poder seleccionar la información y desechar aquellas artificiosas y adulteradas, que hoy reciben el nombre de fake news.

Entendemos que el mundo ha cambiado radicalmente desde la aparición de este fenómeno informático. Hoy en día, a través de plataformas como Facebook, Whatsapp, Twitter, las personas no solamente se conectan con otras, sino que además estas redes son utilizadas de otras formas diversas. La gente se exhibe, la gente compra, vende, interactúa de las maneras más sorprendentes y prácticamente hoy en día, un celular (que siempre está a mano) nos abre un mundo infinito. Sabemos también que existen los llamados nativos digitales, es decir aquellos que desde muy niños han naturalizado la utilización de estas redes y las han adecuado, digámoslo, a un estilo de vida.

Pero hay más cosas que decir, así como también fenómenos por explicar. La burocracia, tanto estatal como privada, también ha recibido el impacto del mundo virtual. Muchas academias y universidades ofrecen cursos de la más diversa índole desde la comodidad del hogar. Se reduce así cada vez más la presencia física de los estudiantes en las aulas tradicionales. Es decir, es una transformación que no puede evitarse, y más aún, debe proyectarse y aprovechar sus bondades.

Ahora bien, generacionalmente existen grupos etarios a quienes se les complica bastante el acceso ágil no sólo a internet sino a sus virtudes. En otros tiempos, los ciudadanos debían hacer fila y a veces mucha, y a veces larga, para realizar, por ejemplo cobrar su sueldo o realizar otras transacciones bancarias. Hoy en día la existencia del e-bank permite desde cualquier celular tener acceso a cuentas bancarias y poder realizar las más diversas operaciones: transacciones, plazos fijos, inversiones, y hasta compra de moneda extranjera. Ahora bien, todos tenemos cerca un adulto mayor. Un padre, un abuelo, un tío, a quienes habitualmente debemos ayudar para realizar estos trámites on line.

Creo firmemente en que estas generaciones de adultos mayores y abuelos deben participar indefectiblemente de este mundo virtual. Estoy convencido de que existe un derecho de inclusión respecto a ellos que debemos garantizar de todas las formas. Porque, en definitiva, la tecnología no es un elemento más, sino que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de todos ellos. Es por eso que asumo el firme compromiso de intermediar entre el mundo virtual y los distintos aparatos electrónicos, entre los que podemos destacar computadoras, celulares, tablets, para que de alguna u otra manera no se deje afuera de este universo a los adultos mayores y a nuestros abuelos.

Creo que es indispensable que desde el Estado municipal se generen los espacios pedagógicos a fin de facilitar el acceso a estas plataformas. Todo ello, con el objetivo fundamental de que ya no se hagan más filas y se eviten esas largas jornadas en instituciones públicas empeoradas siempre por el calor, la lluvia o el frío. Que esa dinámica que da la tecnología y el uso correcto de ella lleguen a manos de estos adultos.

Por eso propongo la creación de cursos de formación en tecnología para los adultos mayores y los abuelos. Que sean de carácter gratuito y que les permitan generar un espacio de comodidad y al mismo tiempo de seguridad en sus trámites diversos. Debiera existir el acompañamiento y la contención del Estado para actos que forman parte de la propia habitualidad, como cobrar en un cajero automático, o poder enviar un correo electrónico a una institución a fin de generar un pedido o alguna queja. La mayor parte de los servicios que contamos, tales como la telefonía, la luz, el agua, tienen habilitados sitios web que permiten interactuar sin salir del hogar y efectuar los trámites con la mayor brevedad y previsibilidad que correspondan. Anhelo que la misma municipalidad de Corrientes pueda acercarse a este colectivo de personas y pueda facilitarle todos los trámites posibles.

Creo, finalmente, que el manejo del campo virtual también constituye gran parte del ejercicio de ciudadanía, en donde los adultos mayores ejercen su derecho de participar y de ser incluidos. Así como también, por otro lado, existe el deber de las instituciones tanto públicas como privadas, de generar los canales correspondientes para brindar mayores y mejores servicios a la comunidad.

 

Marcelo Pucciariello 

candidato a concejal 

Proyecto Corrientes (ECO)