Con aciertos y puntos flojos, el chamamé 2020 comenzó su fiesta en el Cocomarola
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Con aciertos y puntos flojos, el chamamé 2020 comenzó su fiesta en el Cocomarola

Las Hermanas Vera y el padre Julián Zini fueron los números fuertes de la velada en la que también brilló Susy de Pompert y su homenaje a Teresa Parodi, Mauro Bonamino Grupo Y Tilo Escobar. 

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Verónica Echezarraga
vechezarraga@ellitoral.com.ar

Con instalaciones mejoradas, una plataforma para solistas instalada en el mitad del predio, un espacio VIP y sin invitados ajenos al género, comenzó el viernes por noche la edición número 30 de la Fiesta Nacional del Chamamé. La velada inaugural logró una gran convocatoria de público y si bien se evidenciaron varios inconvenientes, en líneas generales el inicio fue bueno. Las Hermanas Vera con la paraguaya Mirta Noemí Talavera y el padre Julián Zini (con tres apariciones en escena) fueron los platos fuertes de la velada en la que también brilló Susy de Pompert y su homenaje a Teresa Parodi, Mauro Bonamino Grupo, Tilo Escobar y entrada la madrugada Jorge Suligoy. La jornada contó con la presencia del gobernador Gustavo Valdés, quien planteó la posibilidad de trasladar el anfiteatro a las afueras de la ciudad. 
“La inauguración de la Fiesta Nacional del Chamamé será el viernes a las 20.30”, habían dicho desde la organización y cumplieron. Es que con extrema puntualidad, cuando el reloj marcó la hora anunciada (y sin las principales autoridades provinciales aun presentes), la Virgen de Itatí hizo su aparición en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola junto a su custodio Alfredo Ellero y acordeonistas que, con el himno chamamecero Km 11 musicalizaron el paso de la imagen que permanecerá en el escenario durante las 10 noches de celebración.  
“Nuestra manera de ser” es la consigna elegida para la edición número 30 de la Fiesta y, basándose en ella el padre Julián Zini (que esta vez estuvo acompañado por los sacerdotes Antonio Rossi y Ariel Giménez), durante su tradicional bendición hizo hincapié en la forma de pensar, de sentir y de actuar el pueblo chamamecero. “Padre Dios, mira el oído de mi pueblo, mi pueblo escucha más de lo que habla”, dijo y más tarde apuntó: “Mi pueblo tiene oídos cansados de promesas, mi pueblo quiere escuchar buenas noticias, quiere aprender participando”. 
También marcó que se trata de un pueblo trabajador y amigable: “Padre Dios, mira las manos de mi pueblo, son manos artesanas, son manos musiqueras, son manos incansables, callosas y sufridas que sostienen la vida peleándole a la muerte”.
Habló de la importancia que tiene para el pueblo chamamecero el baile y la religión: “Mira los pies de mi pueblo, son pies que rezan cuando bailan, mi pueblo es religioso y bailarín, mi pueblo es peregrino, antiguo caminante, tiene los pies caminadores, son pies de pueblo en marcha”. 

El predio
Aunque el temporal de lluvia del jueves (previo a la inauguración) afectó seriamente al predio, y hasta circularon imágenes de zonas muy inundadas, el anfiteatro Cocomarola pudo sortear el inconveniente y estuvo impecable en la noche inaugural.
Una de las novedades a nivel infraestructura tuvo que ver con la instalación de una plataforma (tipo escenario alternativo) en medio del predio. Aunque la idea parecía buena, esta propuesta no sumó nada, y por momentos hasta restó, ya que los artistas que actuaron en ella no fueron vistos por (al menos) la primera mitad del auditorio. Este fue el caso por ejemplo de Valeria y Horacio Cáceres que tuvieron a su cargo la difícil tarea de romper el hielo de la Fiesta (fueron los primeros de la grilla) y su show fue en ese nuevo espacio, lo que hizo que muchas personas se preguntaran “¿dónde están los que cantan?”.
Uno de los puntos positivos tuvo que ver con los sanitarios (una habitual deficiencia de la Fiesta). Para esta edición se optó por contratar un importante número de baños químicos e instalarlos en inmediaciones de uno de los ingresos al anfiteatro.
Por otra parte, quienes quieran degustar platos típicos cuentan en la Fiesta Nacional del Chamamé con un amplio abanico de ofertas, aunque sin dudas la más atractiva está en el stand “Sabores con payé”, donde cada noche una localidad del interior ofrece su gastronomía de la mano de sus mejores chefs. 
También se pueden comprar tragos (hay una barra) y está disponible todo el merchandising de la fiesta.
Hay que decir también que durante la primera noche hubo notables problemas de coordinación especialmente sobre el escenario (más que nada en lo que respecta a videos y publicidades) y otro de lo puntos criticados por algunas personas tuvo que ver con un vallado que delimitaba la zona de entradas numeradas. Si bien esto se había anunciado hace tiempo (la venta de entradas numeras a un mayor valor), hay quienes hicieron público su malestar por esta separación.

Grilla
Tal y como quedó expuesto más arriba, Valeria y Horacio Cáceres inauguraron la grilla desde el escenario central y fueron precedidos por Los Pomberitos uno de los ganadores de la votación Chamamé 2.0 y luego fue el turno de Carlos Leiva mientras el Cocomarola comenzaba a poblarse lentamente. En la primera parte de la noche subieron al escenario también Abel Lencina de San Cosme y el dúo PérezGamarra.
El primer plato fuerte llegó poco antes de las 22 con Susy de Pompert, quien realizó un homenaje a Teresa Parodi interpretando varios de los temas más conocidos de la cantora que (luego de seis años de ausencia) volverá a pisar el escenario Osvaldo Sosa Cordero el martes próximo. El broche de oro de esta presentación fue una impecable interpretación de “Resistiendo” para la cual Susy invitó al escenario a su hija Florencia de Pompert, también a Irma Solís y Mariel Pucheta.
Minutos después fue el turno del padre Julián Zini que de esta manera (y junto a su grupo Neike Chamigo) hizo su segunda aparición en escena y con él, la fiesta comenzó a subir la temperatura.
Luego de un reconocimiento que la organización de esta celebración hizo al pai, llegó el turno de Mauro Bonamino Grupo que este año eligió homenajear al dúo Gómez-Florentín que durante algún tiempo acompañó a don Isaco Abitbol además de mostrar canciones incluidas en su reciente trabajo “Jaha”.
La tercera aparición de Zini fue en el escenario del centro donde el cura hizo un nuevo recitado y luego fue el turno, en el escenario principal de Emiliano López (de Buenos Aires) y un homenaje musical a su maestro Tilo Escobar.
“No sé que voy a cantar, porque ya cantaron lo que tenía pensado”, dijo minutos después y en tono de broma, el propio Tilo a quien le tocó subir al escenario inmediatamente atrás de su alumno y quien más tarde recibió también el reconocimiento de jóvenes que recibieron sus enseñanzas (ver recuadro). 
Durante la noche inaugural también fue homenajeado Alfredo Norniela, uno de los primeros impulsores de esta Fiesta, además se realizó la entrega de atributos a la nueva Pareja Nacional del Chamamé integrada por Lourdes Montenegro y Jonatan Roth y fue presentado un video en el que se recuerda a los chamameceros fallecidos.
Pero sin dudas, el número central de la velada fueron las Hermanas Vera que este año optaron por realizar su show acompañadas de principio a fin por la paraguaya Mirta Noemí Talavera, con quien las correntinas íconos de la música del litoral grabaron un disco que mixtura canciones en castellano y en guaraní.
Anoche, al cierre de esta edición comenzaba en el escenario Osvaldo Sosa Cordero del anfiteatro Cocomarola la segunda luna chamamecera, y tenía entre sus números principales a los grupos Amandayé, Coquimarola y su conjunto, Amboé, al recitador Juan Pablo, también se anunciaba la presencia del trío Tajy y el joven “Vicho” Echeverría de Paraguay entre otros reconocidos artistas de la nación chamamecera.

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Lo dijo Valdés

“Se está pensando en una gran inversión para llevar el anfiteatro Cocomarola a las inmediaciones del corsódromo, y ya que existe esa posibilidad, estamos haciendo una evaluación”. 
 

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Con aciertos y puntos flojos, el chamamé 2020 comenzó su fiesta en el Cocomarola

Las Hermanas Vera y el padre Julián Zini fueron los números fuertes de la velada en la que también brilló Susy de Pompert y su homenaje a Teresa Parodi, Mauro Bonamino Grupo Y Tilo Escobar. 

Verónica Echezarraga
vechezarraga@ellitoral.com.ar

Con instalaciones mejoradas, una plataforma para solistas instalada en el mitad del predio, un espacio VIP y sin invitados ajenos al género, comenzó el viernes por noche la edición número 30 de la Fiesta Nacional del Chamamé. La velada inaugural logró una gran convocatoria de público y si bien se evidenciaron varios inconvenientes, en líneas generales el inicio fue bueno. Las Hermanas Vera con la paraguaya Mirta Noemí Talavera y el padre Julián Zini (con tres apariciones en escena) fueron los platos fuertes de la velada en la que también brilló Susy de Pompert y su homenaje a Teresa Parodi, Mauro Bonamino Grupo, Tilo Escobar y entrada la madrugada Jorge Suligoy. La jornada contó con la presencia del gobernador Gustavo Valdés, quien planteó la posibilidad de trasladar el anfiteatro a las afueras de la ciudad. 
“La inauguración de la Fiesta Nacional del Chamamé será el viernes a las 20.30”, habían dicho desde la organización y cumplieron. Es que con extrema puntualidad, cuando el reloj marcó la hora anunciada (y sin las principales autoridades provinciales aun presentes), la Virgen de Itatí hizo su aparición en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola junto a su custodio Alfredo Ellero y acordeonistas que, con el himno chamamecero Km 11 musicalizaron el paso de la imagen que permanecerá en el escenario durante las 10 noches de celebración.  
“Nuestra manera de ser” es la consigna elegida para la edición número 30 de la Fiesta y, basándose en ella el padre Julián Zini (que esta vez estuvo acompañado por los sacerdotes Antonio Rossi y Ariel Giménez), durante su tradicional bendición hizo hincapié en la forma de pensar, de sentir y de actuar el pueblo chamamecero. “Padre Dios, mira el oído de mi pueblo, mi pueblo escucha más de lo que habla”, dijo y más tarde apuntó: “Mi pueblo tiene oídos cansados de promesas, mi pueblo quiere escuchar buenas noticias, quiere aprender participando”. 
También marcó que se trata de un pueblo trabajador y amigable: “Padre Dios, mira las manos de mi pueblo, son manos artesanas, son manos musiqueras, son manos incansables, callosas y sufridas que sostienen la vida peleándole a la muerte”.
Habló de la importancia que tiene para el pueblo chamamecero el baile y la religión: “Mira los pies de mi pueblo, son pies que rezan cuando bailan, mi pueblo es religioso y bailarín, mi pueblo es peregrino, antiguo caminante, tiene los pies caminadores, son pies de pueblo en marcha”. 

El predio
Aunque el temporal de lluvia del jueves (previo a la inauguración) afectó seriamente al predio, y hasta circularon imágenes de zonas muy inundadas, el anfiteatro Cocomarola pudo sortear el inconveniente y estuvo impecable en la noche inaugural.
Una de las novedades a nivel infraestructura tuvo que ver con la instalación de una plataforma (tipo escenario alternativo) en medio del predio. Aunque la idea parecía buena, esta propuesta no sumó nada, y por momentos hasta restó, ya que los artistas que actuaron en ella no fueron vistos por (al menos) la primera mitad del auditorio. Este fue el caso por ejemplo de Valeria y Horacio Cáceres que tuvieron a su cargo la difícil tarea de romper el hielo de la Fiesta (fueron los primeros de la grilla) y su show fue en ese nuevo espacio, lo que hizo que muchas personas se preguntaran “¿dónde están los que cantan?”.
Uno de los puntos positivos tuvo que ver con los sanitarios (una habitual deficiencia de la Fiesta). Para esta edición se optó por contratar un importante número de baños químicos e instalarlos en inmediaciones de uno de los ingresos al anfiteatro.
Por otra parte, quienes quieran degustar platos típicos cuentan en la Fiesta Nacional del Chamamé con un amplio abanico de ofertas, aunque sin dudas la más atractiva está en el stand “Sabores con payé”, donde cada noche una localidad del interior ofrece su gastronomía de la mano de sus mejores chefs. 
También se pueden comprar tragos (hay una barra) y está disponible todo el merchandising de la fiesta.
Hay que decir también que durante la primera noche hubo notables problemas de coordinación especialmente sobre el escenario (más que nada en lo que respecta a videos y publicidades) y otro de lo puntos criticados por algunas personas tuvo que ver con un vallado que delimitaba la zona de entradas numeradas. Si bien esto se había anunciado hace tiempo (la venta de entradas numeras a un mayor valor), hay quienes hicieron público su malestar por esta separación.

Grilla
Tal y como quedó expuesto más arriba, Valeria y Horacio Cáceres inauguraron la grilla desde el escenario central y fueron precedidos por Los Pomberitos uno de los ganadores de la votación Chamamé 2.0 y luego fue el turno de Carlos Leiva mientras el Cocomarola comenzaba a poblarse lentamente. En la primera parte de la noche subieron al escenario también Abel Lencina de San Cosme y el dúo PérezGamarra.
El primer plato fuerte llegó poco antes de las 22 con Susy de Pompert, quien realizó un homenaje a Teresa Parodi interpretando varios de los temas más conocidos de la cantora que (luego de seis años de ausencia) volverá a pisar el escenario Osvaldo Sosa Cordero el martes próximo. El broche de oro de esta presentación fue una impecable interpretación de “Resistiendo” para la cual Susy invitó al escenario a su hija Florencia de Pompert, también a Irma Solís y Mariel Pucheta.
Minutos después fue el turno del padre Julián Zini que de esta manera (y junto a su grupo Neike Chamigo) hizo su segunda aparición en escena y con él, la fiesta comenzó a subir la temperatura.
Luego de un reconocimiento que la organización de esta celebración hizo al pai, llegó el turno de Mauro Bonamino Grupo que este año eligió homenajear al dúo Gómez-Florentín que durante algún tiempo acompañó a don Isaco Abitbol además de mostrar canciones incluidas en su reciente trabajo “Jaha”.
La tercera aparición de Zini fue en el escenario del centro donde el cura hizo un nuevo recitado y luego fue el turno, en el escenario principal de Emiliano López (de Buenos Aires) y un homenaje musical a su maestro Tilo Escobar.
“No sé que voy a cantar, porque ya cantaron lo que tenía pensado”, dijo minutos después y en tono de broma, el propio Tilo a quien le tocó subir al escenario inmediatamente atrás de su alumno y quien más tarde recibió también el reconocimiento de jóvenes que recibieron sus enseñanzas (ver recuadro). 
Durante la noche inaugural también fue homenajeado Alfredo Norniela, uno de los primeros impulsores de esta Fiesta, además se realizó la entrega de atributos a la nueva Pareja Nacional del Chamamé integrada por Lourdes Montenegro y Jonatan Roth y fue presentado un video en el que se recuerda a los chamameceros fallecidos.
Pero sin dudas, el número central de la velada fueron las Hermanas Vera que este año optaron por realizar su show acompañadas de principio a fin por la paraguaya Mirta Noemí Talavera, con quien las correntinas íconos de la música del litoral grabaron un disco que mixtura canciones en castellano y en guaraní.
Anoche, al cierre de esta edición comenzaba en el escenario Osvaldo Sosa Cordero del anfiteatro Cocomarola la segunda luna chamamecera, y tenía entre sus números principales a los grupos Amandayé, Coquimarola y su conjunto, Amboé, al recitador Juan Pablo, también se anunciaba la presencia del trío Tajy y el joven “Vicho” Echeverría de Paraguay entre otros reconocidos artistas de la nación chamamecera.