Luego de una apelación, finalmente liberaron ayer a la correntina Lorena Miño y otra Policía de la Ciudad de Buenos Aires que estaban detenidas por el encubrimiento del crimen de Lucas González, el adolescente de 17 años asesinado a balazos en noviembre pasado en el barrio porteño de Barracas.
La Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional ordenó la libertad por falta de pruebas de ambas funcionarias, en tanto mantuvo los procesamientos de otros cuatro miembros de esa fuerza de seguridad.
En primera instancia, estas dos policías habían sido procesadas con prisión preventiva junto a los efectivos Roberto Inca, Héctor Cuevas, Fabián Du Santos y Juan Romero.
Todos fueron imputados como coautores del delito “de falsedad ideológica y encubrimiento agravado por la condición de funcionario público por ser el delito precedente especialmente grave”, y en el caso de los cuatro primeros también se los acusó de “falso testimonio”, todos en concurso ideal.
En la apelación, las defensas alegaron que “la actuación de las funcionarias se ciñó al cumplimiento de su deber, en lo que a la aprehensión inicial de los jóvenes refiere” y que “inmediatamente después se abocaron al resguardo del perímetro”.
(WA)