A raíz de los efectos de la sequía y los incendios que afectaron a la provincia de Corrientes durante los meses del verano 2022, el sector ganadero atraviesa una temporada más que difícil. Además de verse en la necesidad de reponer la infraestructura que destruyó el fuego, muchos productores correntinos se están viendo en la necesidad de anticipar o forzar sus ventas para bajar la carga de los campos, ya que se avizora un invierno complicado por la falta de forraje.
Referentes del sector ganadero se reunieron ayer con el gobernador, Gustavo Valdés, y el ministro de Producción, Claudio Anselmo, para mostrar un relevamiento del sector que habla de las pérdidas actuales y a futuro de la principal cadena productiva que tiene Corrientes.
Conforme las estimaciones de los técnicos del sector, las pérdidas ya producidas, sumadas a las esperadas y potenciales -todavía no se pueden evaluar los daños totales y finales- rondan los $30 mil millones. Una cifra sideral, que no circulará en los próximos meses en la economía provincial.
Según explicó Francisco Velar, representante de la Sociedad Rural Argentina y secretario de la Sociedad Rural de Corrientes, sólo en destrucción de alambrados de los campos el sector tiene una pérdida de aproximadamente $8 mil millones. Se trata de más de 10.000 kilómetros de alambrados incendiados, además de instalaciones comprometidas y aguadas insuficientes.
“Eso es sólo en infraestructura; las mayores pérdidas que estima el sector son las proyectadas por los efectos de la sequía y los incendios, que generaron una gran pérdida de forraje para alimentar a la hacienda en el invierno”, explicó Velar. En este aspecto, según comentó el dirigente, las previsiones elaboradas por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) señalan que en Corrientes el déficit de forraje ronda el 40%.
Debido a la sequía y sus consecuentes incendios, que quemaron más de 1 millón de hectáreas en Corrientes entre diciembre y febrero, el estado de los campos es muy comprometido. Según los mismos productores, las lluvias que aparecieron desde fines de febrero no llegaron a tiempo, y posiblemente la mayor parte de los establecimientos ganaderos de la provincia –sobre todo en el Norte- no se recupere para el invierno.
“El productor ya está tomando medidas, en muchos casos contrarias a sus objetivos; pero la situación es tan compleja, que se han tenido que tomar decisiones para tratar de mitigar los efectos del clima”, explicó Francisco Velar.
Una de estas decisiones pasa por la parte comercial. En este sentido, desde principio de año en Corrientes se está dando un éxodo masivo de hacienda. Según datos del Senasa, entidad que emite los permisos para la salida de la hacienda, desde enero hasta mediados de marzo de 2022 salieron de Corrientes la mitad de los animales que salen en un año “normal”. Solo durante febrero salieron de Corrientes 204.000 vacunos, un 48% más que en el mismo mes del año pasado.
En este contexto, desde el sector ganadero explicaron que se están dando varios efectos, que tienen que ver con los movimientos. Por un lado, las ventas anticipadas que realizaron muchos productores. Por otro lado, hay ventas forzadas de animales. Y también hay muchos traslados hacia otros campos, principalmente fuera de la provincia.
En todos los casos, estos movimientos generan pérdidas para el productor: en las ventas anticipadas o forzadas, los animales tienen menos kilos que los habituales, lo que genera menos ingresos al productor, en un negocio que se realiza al kilo vivo. “Habitualmente, en una zafra, vendemos los terneros con 180 kilos, y este año lo estamos haciendo con 130 o 140; eso es menor ingreso para el productor”, explicó Francisco Velar.
En el caso de los productores que consiguen campos para arrendar en mejores condiciones que los suyos, deben afrontar los costos de traslado de la hacienda y el pastaje en ese campo destino.
Encuentro oficial
En la jornada de ayer, y en el marco de las reuniones que viene manteniendo el gobernador, Gustavo Valdes, con distintos sectores productivos, los productores ganaderos de Corrientes se reunieron con el mandatario y el ministro de Producción, Claudio Anselmo, para plantearle algunos pedidos, en el marco de esta emergencia agropecuaria.
“Dada tal magnitud y extensión de perjuicios, hace necesario contar con datos precisos que sean la base para la toma de decisiones en los próximos meses, teniendo en cuenta que somos aproximadamente 23.000 productores ganaderos, y entendemos que el abordaje debe ser estratificado”, señaló un documento que presentaron los ganaderos correntinos.
En este marco, explicaron que hoy el productor “con prescindencia de su estrato, está abocado de lleno a la toma de decisiones y de acciones urgentes”. Y en este sentido enumeraron que están realizando las previsiones necesarias para transitar, hasta la próxima primavera, “un tiempo largo y difícil, diseñando un plan que le permita readecuar la carga animal a una deficiente oferta forrajera”.
Ante esta situación, desde la ganadería provincial prevén que, entre ventas anticipadas, ventas forzosas, traslados y mortandad extraordinaria, el stock ganadero de la provincia disminuiría en un 20%, aproximadamente 1 millón de cabezas.
Para paliar esta situación, los productores ganaderos mostraron al gobernador Valdés una serie de pedidos, relacionados con fondos crediticios y alivio fiscal, principalmente.
Respecto a los créditos “blandos” que se dispusieron desde el Gobierno provincial y nacional, pidieron “ampliar al máximo posible el fondo del Banco de Corrientes destinado a capital de trabajo o inversión productiva a los efectos de poder llegar a más productores, acortando los tiempos y minimizando la burocracia que pudiera existir”, señalaron.
Con relación al paquete de medidas fiscales, solicitaron la “exención automática del impuesto a los sellos en los créditos otorgados, contratos rurales y otros, mientras dure la emergencia; retrotraer el impuesto a la mera compra, que deberían pagar los compradores, pero que en los hechos lo trasladan a precio, y lo termina soportando el vendedor”.
Asimismo, señalaron que “es imprescindible que el estado nacional, a través de un paquete de medidas proporcionales y acordes con su capacidad económica, apoye a la provincia y sus productores en esta catástrofe”. Para ello, los referentes ganaderos manifestaron su predisposición para “acompañar aquellas gestiones que el Gobernador crea pertinentes”.