Rusia informó ayer que logró neutralizar un contraataque ucraniano en la región de Donetsk y que derribó dos drones en los alrededores del aeropuerto de Belbek, en la anexada península de Crimea, mientras el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, intentará reflotar la esquiva opción diplomática en sendas charlas con los líderes ruso y ucraniano.
El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Igor Konashenkov, dijo que las fuerzas ucranianas intentaron hacerse con posiciones de las tropas rusas en las inmediaciones de Dorozhnianka, en la región de Donetsk, donde continúan los enfrentamientos, pero que "no han tenido éxito" en el marco de su contraofensiva, según informaciones de la agencia de noticias Interfax.
Todos los contraataques "han sido repelidos" a medida que las unidades del Ejército ucraniano son "retiradas de sus posiciones originales", dijo Konashenkov, que insistió en que las tropas rusas continúan con sus operaciones en la región.
"Las pérdidas del Ejército ucraniano aumentan a lo largo del día y más de un centenar de militares han muerto", dijo, antes de afirmar que "cinco grupos de reconocimiento han sido interceptados".
Las autoridades rusas también aseguraron haber derribado dos drones en los alrededores del aeropuerto de Belbek, en la ciudad de Sebastopol, situada en la península de Crimea, anexada en 2014. "Todos los servicios (del aeropuerto) operan con normalidad", dijo el gobernador de Sebastopol, Mijail Razvozhaev, a través de un breve mensaje publicado en su cuenta en Telegram.
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