El 7 de noviembre se cumplirán 56 años de que Monzón alcanzara la gloria, al noquear en forma espectacular al entonces campeón Nino Benvenutti, en el Palacio de los Deportes de Roma, El argentino inició con esta pelea, una serie de victorias ante los mejores del mundo en ese momento. Una serie excepcional de la que se retiró invicto, tras 14 defensas del título.
Cuando Monzón partió a Italia lo hizo en silencio, con muy pocos que fueron a despedirlo a Ezeiza. Llevaba un firme objetivo en mente: destronar al campeonísimo Nino Benvenutti en su propia casa. Ese 7 de noviembre de 1970, Monzón logró un espectacular triunfo, que quedó grabado a fuego en la historia del boxeo mundial. Le ganó por KO al ídolo italiano, derrumbándolo por toda la cuenta en el 12° round, ante el asombro de todo el estadio, que no salía de su sorpresa ante esta inesperada definición. Monzón llevó la iniciativa durante toda la pelea, sorprendiendo al campeón,que no esperaba que alguien lo atacara así.
La definición fue impecable, acorraló al italiano en un rincón, luego de haberle conectado varias manos previamente, lo “ablandó” como se estila decir y le metió una derecha en recto a fondo, con todo, a pura potencia, que cayó como un rayo sobre la mandíbula de Benvenutti, quien cayó como fulminado a los pies del nuevo monarca, que no pudo levantarse y de esta manera comenzaba la etapa de Monzón. Luego el santafesino se convirtió en uno de los mejores boxeadores a nivel mundial y el mejor argentino de toda la historia. Había nacido un nuevo ídolo en el boxeo.
Así Monzón se convirtió en el cuarto campeón mundial argentino Luego de Pascual Pérez, Horacio Accavallo y Nicolino Locche. Luego de este triunfo encadenó una serie de defensas de la corona, una de las más extraordinarias a nivel mundial.
Su campaña
En su impresionante y espectacular récord, Monzón realizó 100 peleas, ganó 90, perdió 3 (antes de ser campeón), una sin decisión y empató 6.. De sus vencedores se tomó desquite. Con el platense Antonio Aguilar perdió por puntos en 1963 y le ganó por puntos en 1965. Con el brasileño Felipe Cambeiro perdió por puntos en 1964 en Río de Janeiro, y le ganó en la revancha por puntos en Buenos Aires en 1965. Con el cordobés Alberto Mssi, perdió por puntos en 1964 y luego le ganó en dos oportunidades por abandono en 1966 y por puntos en 1967. El único boxeador que lo mandó a la lona en toda su carrera, fue el brasileño Felipe Cambeiro.
Con el paso del tiempo se fue afirmando como un campeón indiscutido en la categoría Mediano, figurando como uno de los más importantes y destacados boxeadores de todos los tiempos, junto a grandes figuras como Rocky Graziano, Marcel Cerdán, Jake La Motta, Tony Zale, Sugar Robinson, Gene Fullmer, Randolph Turpin, Carmen Basilio y Dick Tiger, entre los más recordados de esta categoría.
Monzón tenía un estilo demoledor, no era un noqueador explosivo y fulminante (excepción hecha cuando le ganó el título a Benvenutti. El iba minando la resistencia de los rivales con golpes largos y contundentes, que dolían, hasta que finalmente los derrumbaba por toda la cuenta, como pasó con la mayoría de sus rivales.
Le tocó combatir contra los mejores de su época, en la que había muy buenos boxeadores y no cualquiera llegaba a una pelea por un título. Defendió exitosamente su corona 14 veces: ante Emile Grifith (2 veces), Nino Benvenutti, Denny Moyer, Jean Claude Bouttier (2 veces), Tom Boggs, “Mantequilla” Nápoles, Tony Mundine, Tony Licata, Gratien Tonná y el colombiano Rodrigo Valdés (2 veces). Ante este rival hizo justamente su última pelea, que le costó bastante, tras lo cual anunció oficialmente su retiro. Cuando llegó a su rincón le dijo a su técnico Amílcar Brusa: “Don Amílcar, esto no va más me costó mucho y sentí algunos golpes, es el final. Me retiro.” Y así fue, porque anunció oficialmente su retiro en conferencia de prensa. Así nació la leyenda
Monzón había nacido un 7 de agosto de 1942 en San Javier, Santa Fe, tuvo una infancia muy pobre, pero la vida le dio revancha y lo recompensó de cierta manera, aunque fue muy caro el precio que debió pagar por su fama. Murió trágicamente en un accidente automovilístico en Santa Fe, un 8 de enero de 1995 (justamente el día del Gauchito Gil). Algunas frases que dejó: “No soy un asesino del ring, como muchos creen, pero cuando un hombre está frente a mí e intenta sacarme lo que tengo, debo aniquilarlo. Otra: “No nací después de ganarle a Benvenutti, siempre fui igual, nada más que nadie se fijaba en mi. Tuve una infancia difícil, en un lugar bravo, de hombres peleadores y mujeres ligeras, y así me crié.”
Monzón, una leyenda del boxeo argentino, un ídolo que quedó en la historia y no será olvidado.