Mientras el gobierno nacional despliega distintas estrategias para convencer a los gobernadores de que acompañen el proyecto de reforma laboral que buscará aprobar en febrero, el mandatario bonaerense, Axel Kicillof, activó una serie de acciones con el objetivo de aunar posiciones en contra de la iniciativa de Casa Rosada. No es nueva la oposición a las políticas del gobierno de Javier Milei de parte de Kicillof, pero en las últimas horas sorprendieron algunos gestos que, además de buscar aliados contra el proyecto en sí, también empiezan a delinear un escenario hacia la construcción del 2027. La composición de las nuevas canciones. Todo, en medio de la interna que atraviesa el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires.
La Búsqueda de Axel Kicillof
El gesto más elocuente fue cuando días atrás Kicillof recibió la invitación para participar de una jornada que organizó la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) que conduce el histórico sindicalista Luis Barrionuevo. El encuentro fue para rechazar el proyecto de reforma laboral que promueve el Gobierno. Kicillof no asistió, pero no declinó la invitación. En su lugar fueron el ministro de Gobierno provincial y mano derecha en cuestiones políticas, Carlos Bianco y el Asesor General de Gobierno, Santiago Pérez Teruel.
Compartieron la mesa principal de un almuerzo que se hizo luego de las disertaciones. Bianco fue ubicado al lado de otro histórico sindicalista: el extriunvirio Carlos Acuña, referente de los trabajadores de estaciones de servicios y que tiempo atrás supo ser diputado provincial por el Frente Renovador de Sergio Massa. También estuvieron Julio Piumato (Judiciales), Omar Maturano (La Fraternidad), Hugo Benítez, presidente del Movimiento Nacional Sindical Peronista; Maia Volkowisky, secretaria de Derechos Humanos de la CGT; Sebastián Maturano, secretario de Juventud de la CGT; Gustavo Vila del Partido Trabaj.AR, Albana Velloso secretaria general de la FUBA por la JUP; Norberto Gómez, secretario general de la intendencia de La Plata, entre otros.
La cumbre, que se realizó en el hotel Presidente Perón de Mar del Plata, fue en el marco del Encuentro Nacional de Dirigentes Sindicales. Hubo más de 500 referentes presentes con participación de la juventud gremial nacional, quienes encabezaron la firma de un documento en el cual se marcó el fuerte rechazo a la reforma laboral presentada por el Ejecutivo y un apoyo irrestricto a la Confederación General del Trabajo, bajo la consigna: “Defender el trabajo hoy para tener un futuro mañana”.
El posicionamiento sobre la reforma laboral era una de las demandas que emanaban desde el kirchnerismo hacia Kicillof. Un pedido que se enmarca en la discusión interna del peronismo y puntualmente por la conducción por el PJ bonaerense. Es que la semana pasada, el mandatario provincial encabezó una reunión política en el distrito de Villa Gesell con buena parte de su gabinete e intendentes que forman parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
En ese encuentro, que fue descripto como “informal”, se enfatizó en la construcción del espacio hacia 2027, por fuera de la provincia de Buenos Aires y, lo más inmediato en el calendario, la renovación de autoridades del PJ bonaerense, fechada para el 15 de marzo. “Pensé que se iba a hablar de la reforma laboral, pero parece que para el MDF es más importante hacer internismo bobo”, ironizaba un dirigente de primera línea dentro del kirchnerismo ante Infobae por la reunión que se había dado en Villa Gesell, recordando que en el último encuentro del consejo del PJ bonaerense que convocó Máximo Kirchner —aún presidente del PJ provincial— había sido invitado Cristian Jerónimo, uno de los cosecretarios generales de la CGT. “En esa reunión fue tema central la reforma laboral”, agregaron cerca de Kirchner.
Además de los contactos con referentes sindicales, con los que también se juntó a fines del año pasado, distintos dirigentes que forman parte del MDF y que tienen vinculación directa con el mundo laboral hicieron correr documentos argumentando el rechazo del espacio kicillofista a la reforma, como así también lineamientos generales en el mundo del trabajo para un virtual gobierno peronista a partir de 2027. El titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky fue uno de ellos. Enrolado en el MDF, advirtió en las últimas horas que el peronismo tiene que “hablarle a la sociedad, a los trabajadores y trabajadoras, con una propuesta de transformación de las leyes laborales que amplíe derechos frente a las nuevas realidades del mundo del trabajo”. “Hay proyectos que ya existen y tienen que ver con debates actuales que se dan en todo el mundo, como regular la economía de plataformas, la igualdad de género, la reducción de la carga horaria, etcétera. La tarea es clara: reconstruir un modelo de país con desarrollo autónomo, valor agregado a partir de la industria y, sobre todo, con una perspectiva soberana”, dijo.
También el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, planteó en un documento reciente que “parte de esta realidad es también consecuencia de lo que hemos hecho los peronistas; es cierto, con un poder mediático y judicial muy fuerte, actuando como adversario político. Debemos dejar de ser el Partido Peronista de los militantes para transformarnos en el Movimiento Peronista del Pueblo Trabajador. Allí emerge la figura de Axel Kicillof”, advirtió. Además, enfatizó que “claro que hace falta una reforma laboral, pero una reforma verdaderamente moderna. En el mundo, la jornada laboral tiende a reducirse, bajo la premisa de que se puede producir lo mismo en menos horas así los trabajadores cuentan con tiempo para la vida familiar, para desarrollar otras habilidades o perfeccionarse en su oficio".
Fuente: Infobae.