Pese al intenso calor y a la sensación térmica que superó los 38 grados, 4.220 corredores participaron del 10° Maratón de Farmar cuyo fin solidario se sostiene a lo largo del tiempo y que cada años suma adeptos de distintas provincias.
Cada participante donó paquetes de pañales al inscribirse a la carrera y se recaudaron más de 10.600. Las empresas Farmar y P&G duplicarán la donación que serán donadas automáticamente a Cáritas para su distribución en 50 capillas y merenderos de la ciudad de Corrientes.
Este evento, además de fomentar la actividad física, se convirtió en una celebración de solidaridad en la que la comunidad se une para ayudar a quienes más lo necesitan. Corrieron niños, jovenes, adultos mayores, madres con sus hijos en brazos, cargos en changos. Una verdadera fiesta.
Sebastián Iglesias, gerente de marketing de Farmar detalló a El Litoral: “Es un evento para toda la familia, en el que participan desde niños hasta adultos mayores, incluso mascotas. Esto es lo que lo hace especial. Año tras año, la convocatoria va creciendo, y en esta ocasión se inscribieron 5000 corredores, pero participaron 4220, entendemos que algunos faltaron por el intenso calor".
"El evento es una verdadera fiesta, hay gente que corre con sus mascotas. Hay corredores de otras provincias que vienen exclusivamente a participar de esta maratón que, sin bien no es puntuable, forma parte de la agenda de Corrientes y el NEA", agregó.
La carrera incluyó tres modalidades: 2K, 5K y 10K, lo que permitió la participación tanto de corredores aficionados como de quienes buscan un reto competitivo. Las modalidades de 5K y 10K contaron con chips de cronometraje, para un seguimiento profesional y entrega de premios. En cambio, el circuito de 2K fue completamente participativo, ideal para que familias, amigos y mascotas se sumaran sin importar su nivel físico, promoviendo un ambiente inclusivo y divertido.
Cada corredor recibió un kit de maratón, que incluía una remera, una gorra, un bolso, un dentrifico y geles energizantes, solo por inscribirse y participar. Tras finalizar la carrera cada participante recibía una medalla, agua o bebida isotónica, y una atención especializada de enfermeros y kinesiólogos si había algún problema.