La producción de maíz en territorio correntino dio un paso fundamental hacia la consolidación del ciclo completo ganadero. En el marco del tradicional Remate del Primer Lote de maíz en la Bolsa de Cereales de Córdoba, un cargamento proveniente de la empresa Copra S.A., radicada en Mercedes, fue distinguido por cumplir con los más altos estándares de calidad, marcando el inicio formal de la campaña comercial 2026.
El lote premiado fue sembrado el 10 de agosto de 2025 y cosechado el pasado 10 de enero. Según el ingeniero Christian Jetter, administrador de la firma, se trabajaron más de 1.000 hectáreas con un rendimiento promedio de 7.000 kilos por hectárea.
El destino de este cereal es puramente estratégico: el consumo interno para la terminación de hacienda de alta genética.
Del campo al mundo: el valor agregado
El uso del maíz producido en suelo correntino permite a empresas como Copra S.A. cerrar el círculo productivo. Los novillos terminados con este grano son exportados a mercados como la Unión Europea, Israel, Estados Unidos, China y Chile.
"Tener el maíz en el campo permite no solo ganar kilos, sino también disminuir drásticamente los costos logísticos e impositivos", destacaron desde la empresa, que también es referente en genética ganadera con premios en la Rural de Palermo.
Tradicionalmente, Corrientes ha sido una provincia importadora de maíz para abastecer a sus rodeos. Sin embargo, el escenario está cambiando. El director de Producción Animal, Eduardo Ortíz, precisó que actualmente unos 50 productores ya cultivan aproximadamente 20.000 hectáreas del cereal en la provincia.
Rotación y beneficios fiscales
La expansión del maíz en Corrientes está íntimamente ligada a la diversificación de la industria arrocera. Copra S.A., una de las arroceras más grandes del país, ha implementado sistemas de rotación de suelos, alternando el cultivo de arroz con trigo (exportado principalmente a Brasil) y ahora con maíz.
Desde la gestión del gobernador Juan Pablo Valdés, se impulsa el aprovechamiento de las ventajas impositivas de la provincia para atraer inversores. El objetivo es que la ganancia del valor agregado permanezca en Corrientes, transformando el grano en proteína roja. "La provincia tiene tierras aptas para la expansión agrícola y el desafío es que el productor diversifique para ser más eficiente", señaló Ortíz.