El desborde del río Santa Lucía provocó graves complicaciones en la localidad de San Roque. Con el retroceso de las aguas, emergió un nuevo foco de preocupación ya que este jueves aparecieron una importante mortandad de peces. Especialistas consultados por El Litoral, explicaron que podría deberse a la falta de oxígeno y las altas temperaturas registradas en los últimos días.
Cientos de ejemplares muertos
El fenómeno fue observado una vez que el nivel del río comenzó a descender. Actualmente, la marca se ubica en 2,70 metros, lo que permitió dejar al descubierto numerosos ejemplares flotando o varados en las orillas. Entre las especies encontradas se identificaron sábalos, bogas, dorados y surubíes.
La situación generó alarma entre vecinos y pescadores, no solo por el impacto ambiental sino también por el riesgo sanitario. Desde el Municipio y personal de Bromatología advirtieron de manera expresa que no se deben consumir los peces hallados, ya que se desconoce la causa exacta de la mortandad y el tiempo que llevan sin vida.
En diálogo con El Litoral, el magíster en Ecología Acuática Continental Juan José Neiff, investigador del Cecoal (Conicet–Unne), explicó que el episodio podría estar vinculado a un fuerte agotamiento del oxígeno en el agua.
“Muy posiblemente se relacione con el agotamiento de oxígeno como consecuencia de la muerte de la vegetación de las áreas inundadas. El proceso de descomposición de la materia orgánica consume el oxígeno disponible. Habría que conocer la concentración de oxígeno en el río en este momento, pero dado que hubo días de mucho calor, el oxígeno disminuye mucho en esas situaciones”, explicó Neiff.
Además, remarcó que los bañados y sectores de poca profundidad se calientan con facilidad y más con las altas temperaturas de los últimos días en Corrientes.
“Pueden alcanzar temperaturas de 32°C o 33°C en horas de la tarde, lo que agrava aún más la falta de oxígeno y genera condiciones críticas para los peces”, agregó.
Consultado sobre el consumo de los peces, el especialista explicó a este medio: “No se deberían comer esos peces porque no se sabe cuánto tiempo transcurrió desde que están muertos. Podrían estar en descomposición y ser peligrosos para la salud”.
Aclaró que, en casos de mortandad por falta de oxígeno y altas temperaturas, los peces solo podrían aprovecharse si son rescatados de forma inmediata.
Cantidad de evacuados en San Roque
Mientras tanto, la bajante del río genera expectativas entre las familias evacuadas. De las 82 que fueron alojadas en distintos centros de contención, unas 10 ya pudieron regresar a sus hogares, aunque muchas zonas continúan afectadas por las consecuencias del desborde.
La mortandad fue detectada en distintos puntos de la costa sanroqueña, especialmente en la zona del puente de la vía, el balneario Parque Costa del Sol y el arroyo González. Personal municipal de Bromatología recorrió los sectores afectados y reforzó la recomendación de no consumir los ejemplares hallados.
Aunque la falta de oxígeno aparece como la principal hipótesis, los especialistas no descartan que existan otras causas concurrentes. Por ese motivo, insisten en la precaución y en evitar cualquier tipo de manipulación o consumo de los peces muertos, mientras se evalúa el impacto ambiental que dejó la inundación en el río Santa Lucía.
(VT)