Los vecinos de Santo Tomé y San Borja recibieron una noticia que impacta directamente en su vida cotidiana, no tendrán que pagar peaje para cruzar el puente internacional de la Integración durante los próximos 25 años. La confirmación llegó tras un encuentro con la empresa concesionaria CS Rodovías do Mercosul, que despejó una de las mayores preocupaciones de ambas comunidades.
El beneficio alcanza a quienes están registrados dentro del sistema de Tránsito Vecinal Fronterizo (TVF), que permite a los residentes cruzar de un país al otro sin abonar el peaje. Este régimen es clave para cientos de personas que trabajan, estudian, compran o tienen familiares al otro lado de la frontera y cruzan el puente como parte de su rutina diaria.
La principal inquietud era qué pasaría con ese derecho a partir de marzo. Sin embargo, la empresa confirmó que el registro seguirá vigente durante toda la concesión, es decir, por un período de 25 años. Esto significa que los santotomeños y samborjenses podrán seguir cruzando sin pagar, como lo vienen haciendo hasta ahora.
Además, se aclaró que el registro no se cierra. Quienes todavía no estén inscriptos podrán hacerlo más adelante y acceder al mismo beneficio. La única condición es reinscribirse en el nuevo sistema, ya que la tarjeta entregada anteriormente por la concesionaria Mercovía dejará de tener validez.
Según trascendió, las decisiones se tomaron durante una reunión realizada en el Centro Unificado de Frontera, donde participaron autoridades de la Cámara Binacional y representantes de la empresa concesionaria del puente. Estuvieron presentes el presidente João Carlos Reolón; el vicepresidente Carlos Adolfo Farizano; el secretario Matteus Bronzoni; y el segundo secretario Santiago Saucedo. Por parte de CS Rodovías do Mercosul, asistió el director de Operaciones, Guilherme Esteves, quien confirmó la continuidad de los beneficios para los residentes de Santo Tomé y San Borja.
Alivio para los vecinos
La noticia representa un alivio concreto, especialmente en un contexto económico donde cualquier gasto extra impacta en el bolsillo. Para muchas familias, el cruce del puente no es una excepción, sino parte de su vida diaria. Evitar el peaje significa sostener ese vínculo sin nuevas barreras.
En paralelo, también se abrió la posibilidad de que vuelva el servicio de colectivo internacional, que hoy está interrumpido justamente por el costo del peaje. Si prosperan las gestiones para eximir a la empresa de ese pago, el transporte podría restablecerse rápidamente, facilitando aún más la circulación entre ambos lados.
Mientras tanto, la confirmación más importante ya está sobre la mesa, durante los próximos 25 años, quienes viven en Santo Tomé y San Borja podrán seguir cruzando el puente sin pagar peaje. Una garantía que no solo preserva un derecho, sino también una forma de vida fronteriza que se sostiene desde hace décadas.