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El Dr. Augusto Millán

Por El Litoral

Sabado, 21 de febrero de 2026 a las 23:28

El 18 de febrero falleció en Corrientes el Dr. Augusto Millán, medico ejemplar, dirigente político del Partido Liberal, siempre, funcionario público  destacado. Pero sobre todo hombre de bien, sobresaliente como ser humano.

Como médico, recibido en nuestra universidad, se dedicó a la pediatría. En ella exhibió solvencia científica y una sensibilidad humana insuperable, todo volcado a la atención de los niños enfermos y el apoyo a los familiares. No solo curaba los males físicos, transmitía humanidad y cercanía. 

Fue un ciudadano responsable desde muy joven, destacándose como dirigente del Partido Liberal. Ocupo cargos partidarios, fue Subsecretario de Salud pública durante mi gestión de Gobernador, secretario de la Municipalidad y Legislador Provincial. 

En la última etapa de su gobierno el Dr. José Antonio Romero Feris, puso en marcha el desarrollo del Instituto de Cardiología administrado por una fundación y designó dos directores de primer nivel, el Dr. Reynaldo Badaracco y el Dr. Joaquín García. Durante mi gestión de gobernador me tocó continuar la obra hasta habilitar plenamente el funcionamiento del instituto lo que demando un año y medio. Habíamos conocido a un empresario de nombre Carenso Pérez de extraordinaria vinculación con los más altos niveles políticos, económicos y científicos de Estados Unidos. Quien informo de la existencia de la llamada FUNDACION PANAMERICANA donde los más avanzados hospitales y sanatorios de Estados Unidos, cuando renovaban sus equipos científicos los donaban a esa fundación para su mejor distribución en hospitales menores o en países en desarrollo.

En ocasión de un viaje de éste empresario al país del norte, desde el gobierno enviamos con él al Subsecretario de Salud Pública, Augusto Millán, y al director del Instituto Dr. Reynaldo Badaracco para gestionar la donación de valioso equipo científico de primerísimo nivel. La gestión fue exitosa y consiguieron en donación valiosos equipos que integraron con solvencia el equipamiento del Instituto de Cardiología. Esa valiosa gestión elevó sensiblemente el nivel de equipamiento científico del Instituto, ubicándolo en el nivel mas avanzado en la atención de la salud en la provincia, a partir del segundo semestre del año 1989. La gestión del Dr. Augusto Millán y del Dr. Reynaldo Badaracco fue fundamental y realmente trascendente para el nivel superior que desde ese entonces tiene el Instituto de Cardiología de Corrientes. No lo olvidaremos.

Además, Augusto en todos los ambientes que actuó volcó sus cualidades superiores como amigo, deportista, condiscípulo y ejemplo de ser humano.

La muerte del Dr. Augusto Millán produjo un impacto doloroso en todo Corrientes, pero los hombres que viven como él no se van nunca y permanecen en el recuerdo de cuantos lo conocieron. 

Merece descansar en paz en el reino de los nobles de corazón.

Por Dr. Ricardo G. Leconte
Especial para El Litoral

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