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La Tercera Brigada de Infantería de Corrientes en la Guerra de Malvinas

Por El Litoral

Sabado, 07 de marzo de 2026 a las 21:59

Próximos a conmemorar el 45 aniversario de la Gesta de Malvinas en 2027, el tiempo transcurrido, los testimonios de combatientes de ambos ejércitos y los múltiples documentos y análisis históricos publicados desde entonces nos permiten evaluar en forma equilibrada y objetiva lo sucedido en el Teatro de Operaciones Malvinas entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982.

En este caso en particular, nos referiremos al desempeño en operaciones de las unidades integrantes de la Brigada de Infantería III, cuyo comando estaba en la ciudad de Curuzú Cuatiá, Corrientes.

La inolvidable mañana otoñal de aquel 2 de abril en Corrientes fue festejada, como en todo el país, por ser la jornada en la cual se restituyeron al patrimonio nacional aquellas islas que, usurpadas hacían casi 150 años, nunca habían dejado de formar parte, espiritual y simbólicamente, de nuestro territorio.

No imaginábamos, sin embargo, que por imperio de las circunstancias aquellas unidades en Mercedes, Monte Caseros, Curuzú Cuatiá y Paso de los Libres estarían llamadas a un rol de fundamental protagonismo en los combates en defensa de nuestro territorio, siendo las primeras unidades del Ejército Argentino en entrar en acción en operaciones de gran envergadura contra FFAA extranjeras.

Hoy podemos afirmar, con pleno conocimiento de los hechos, que todos los argentinos integrantes de nuestras Fuerzas Armadas que lucharon en Malvinas, con menos recursos materiales que el adversario, con más anticuada tecnología, y sin el apoyo de las grandes potencias occidentales, dejaron en claro la absoluta decisión de defender lo que nos pertenece, y con su coraje y valentía demostraron que el Honor Nacional se defiende siempre y que nuestra Bandera flameará siempre con orgullo frente a quienes nos enfrenten. Esta actitud fue reconocida, desde un principio, por los mismos adversarios.

Antecedentes, convocatoria y misión
El objetivo político del Gobierno Nacional consistía, en 1982, en superar el estancamiento absoluto de las negociaciones referentes a la soberanía de las islas, siempre condicionadas por los británicos al consentimiento de los isleños, que se sabía imposible, y que además violaba lo establecido por las resoluciones de la ONU, que establecía taxativamente que no existía una tercera parte en el diferendo entre dos estados soberanos. Pero esta tercera parte no existente había resultado tener poder de veto absoluto sobre las negociaciones. Y aún más preocupante, el Canciller Oscar Camilión había recibido, durante 1981, información absolutamente confiable sobre la posibilidad de que, en 1983, al producirse el 150 aniversario de la usurpación, se repitiera en Malvinas lo que había ocurrido a principios de ese año de 1981 en Belice, un territorio perteneciente en parte a Guatemala y Honduras había sido conquistado en 1840 por Gran Bretaña para instalar allí una base militar y luego una colonia. Esa colonia había proclamado su supuesta independencia aceptando como jefa del estado a la Reina de Gran Bretaña, y como fuerzas armadas a unidades del Ejército Británico, con el argumento de que habiendo estado dicha región próxima a la base en manos británicas durante 140 años se establecía el principio de propiedad por posesión ininterrumpida.

Esta información tenía verosimilitud, pues el nuevo Concejo de Representantes de los habitantes de las Islas Malvinas, se había manifestado en ese sentido poco tiempo después, a mediados de 1981. Como era de esperar, se encendieron las alarmas en el seno del Gobierno de ese entonces. Puede argumentarse que dicha alarma era exagerada, pero la publicación del Informe Franks, documento oficial británico sobre los antecedentes de la cuestión Malvinas desde el punto de vista de dicho gobierno, son claros y mencionan explícitamente dicha posibilidad, aclarando que nunca existió la posibilidad de transferir la soberanía de las Malvinas a la República Argentina sin el pleno y absoluto consentimiento de los isleños. En ese sentido, debe recordarse el llamado Documento Eden, elaborado en 1933, al cumplirse el centenario de la usurpación británica. 

En él se establecía que al no haber realizado la República Argentina ningún acto concreto de cuestionamiento o confrontación, limitándose a enviar reclamos escritos sin mayor importancia, se había producido un reconocimiento de hecho de la soberanía británica.

Esta situación produjo como resultado que el Gobierno Argentino comenzara a analizar en diciembre de 1981 la posibilidad de realizar, si las negociaciones no prosperaban en absoluto, algún gesto concreto que rompiera este "impasse". Esto se analizó simplemente como hipótesis para fines de 1982, antes del aniversario de la usurpación en enero de 1983. 

Dentro del análisis, se consideraba una situación similar a la que se había producido cuando el Laudo Arbitral del Beagle había desconocido el Tratado Argentino de Límites de 1881. La Argentina rechazó el laudo, y ello permitió negociar la cuestión de fondo a través de una mediación, revirtiendo en parte un resultado absolutamente desfavorable.

Sin embargo, este proyecto quedó superado cuando en forma imprevista un grupo de operarios argentinos que había desembarcado legalmente en las Islas Georgias del Sur fue amenazado militarmente por orden del gobernador británico Rex Hunt.

Luego del 2 de Abril la Argentina, producido el desembarco, intentó negociar diversas alternativas, pero la absoluta exigencia británica de retirar las tropas argentinas, restituir las autoridades británicas y aceptar como condición de las negociaciones los "deseos" (autodeterminación) de los isleños hizo imposible un acuerdo, quedando como alternativas la retirada incondicional o el combate militar.

Preparación militar disuasiva
Ante semejante situación, se decidió reforzar militarmente las islas, pero más que con una hipótesis de combate efectivo, como un medio de hacer más complejo y dificultoso un eventual desembarco, y de esa manera lograr alguna alternativa negociadora.

La Tercera Brigada de Infantería de Corrientes.

El riesgo, muy real, de un conflicto armado con Chile, había llevado a desplegar el 70% de las tropas argentinas, las mejor preparadas para la lucha en la región patagónica, en dicha frontera.

Dado que las relaciones con Brasil pasaban por en excelente momento, no existiendo ningún conflicto grave, se decidió trasladar al sur justamente una de las Brigadas que protegía dicha frontera: la Tercera Brigada.

Sin aviso previo, esta Gran Unidad recibió la orden de trasladarse al sur, y luego a Malvinas. La tropa fue trasladada por vía aérea con su armamento personal. El material pesado debía ser trasladado por mar, pero debido al bloqueo británico, ello nunca ocurrió.

La Brigada estaba compuesta por las siguientes unidades: Regimiento 4 de Infantería de Monte Caseros, Regimiento 5 de Infantería de Paso de los Libres, Regimiento 12 de Infantería de Mercedes, Grupo de Artillería 3 de Paso de los Libres, Comando de Brigada de Curuzú Cuatiá y Compañía de Ingenieros 3, de Monte Caseros.
Debe mencionarse el hecho de que esta era una Brigada de Monte, sin instrucción ni equipamientos adecuados para zonas frías.

Regimiento 12 de Infantería
El Regimiento 12 de Infantería luego de una dura marcha de más de 15 días a Comodoro Rivadavia, en tren y camiones, el 20 de abril de 1982 llega a Malvinas en transporte aéreo. El material debía embarcarse en el buque "Córdoba", el cual nunca zarpó.

Ya en las islas, agotados, pero con buen espíritu, fue desplegado en Darwin-Goose Green (a 80 km de Puerto Argentino). Construyó defensas con herramientas improvisadas (sin equipo pesado). Iniciaron la marcha a pie hasta Monte Challenger, y luego fueron helitransportados.

Una vez en Darwin, debieron construir posiciones defensivas con solo palas individuales, platos y cuchillos, pues como dijimos, su equipo y armamento había quedado en el continente. La unidad contaba con tres compañías, pero parte de la compañía C fue luego trasladada a Puerto Argentino y Monte Kent.

El 1 de mayo de 1982 la unidad tiene su bautismo de fuego, pues a las 08:39 horas es bombardeada por cuatro aviones Harrier. Este bombardeo se repite el 4 de mayo, oportunidad en que es derribado un Harrier y fallece su piloto.

A partir de ese momento se producen bombardeos sistemáticos, destinados a minar la moral del personal.

A partir del 20 de mayo, comienzan a sentirse los efectos del intensísimo frío, lo cual obliga a la evacuación de 9 soldados.

El 22 de Mayo dos Sea Harrier atacan al Guardacostas PNA Río Iguazú, el cabo segundo Julio Omar Benítez trata de repeler el ataque perdiendo la vida, el entonces cabo segundo José Raúl Ibáñez (correntino de Pueblo Libertador) toma la ametralladora Browning 12,7 mm y logra derribar a uno de los Sea Harriers, por esta acción le otorgan la máxima distinción militar argentina, la Cruz "La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate". Como consecuencia de las averías el guardacostas fue encallado a trece millas al este de Puerto Darwin. Los flamantes subtenientes Juan José Gómez Centurión y el correntino, nacido en Monte Caseros, José Eduardo Navarro rescatan dos cañones Otto Melara de 105 mm enviados desde Puerto Argentino. Dichos cañones fueron desarmados en el agua y vueltos a armar en tierra.

El 24 de Mayo se recibe orden de rearmar el dispositivo defensivo, lo cual obliga a abandonar posiciones bien preparadas y construir trincheras improvisadas, abandonando campos de tiro y campos minados ya preparados.

A las 22.00 horas del 27 de Mayo se producen los primeros choques entre fuerzas del RI 12 y tropas del 2° Batallón de Paracaidistas británicos (2 Para, élite), Batalla Pradera del Ganso (Goose Green) a 80 Km de Puerto Argentino, la unidad mejor entrenada del Ejército Británico, pues debía enfrentar un eventual ataque soviético en Europa Compuesta por 690 hombres, cuenta con el acompañamiento de 100 hombres de una Compañía de Infantería de Marina, también altamente adiestrados. Bien armados y descansados, esperan derrotar a las tropas del 12 esa misma noche. Para ello cuentan con 4 piezas de artillería de 105 mm, más 6 piezas de artillería de la fragata Antelope, 12 morteros pesados, 20 morteros livianos, 54 ametralladoras, 30 misiles antitanque Milán y Tow, más el apoyo aéreo de 4 Harriers.

El RI 12 dispone en primera línea de 554 hombres bajo el mando del Tte. Coronel Italo Piaggi, a los cuales se agregan 44 del RI 25 más BAM Cóndor de la Fuerza Aérea. Los británicos cuentan con 690 hombres, (dos PARA más apoyo). Superioridad británica en fuego (artillería naval, aviones Harriers, misiles Milan) pero no en hombres.

Los argentinos cuentan con el apoyo de tres cañones de 105 mm, 3 morteros, un cañón sin retroceso y 19 ametralladoras como todo apoyo de fuego.En la Base Aérea Cóndor se encuentran 330 hombres de la Fuerza Aérea, en su gran mayoría personal técnico.

El RI 12 no contaba, prácticamente, con medios de comunicación.

El combate comienza a las 22.00 hs. Dada la superioridad táctica británica de 1.4 hombres a 1 en la zona de decisión y de 7 a 1 en apoyo de fuego, su plan preveía la toma de Darwin a las 8 de la mañana.

Sin embargo, sucede lo contrario. Según John Crossland, Jefe de la Cia B del Bat Para 2, "desde el amanecer comenzamos a perder completamente".
¿Qué había pasado? Según los británicos, “al romper el día, el balance de la batalla se inclinó en contra. Estábamos atrapados en terreno abierto, con un enemigo preparado para el combate al frente. 

Sus trincheras eran sólidas, y los informes de una guarnición desmoralizada carecían de fundamento. Tantas mentiras nos dijeron sobre que no querían pelear, y estaban peleando como leones” (Clive Livingstone, 2 Para).

“Al romper el día, los argentinos comenzaron a realizar un fuego masivo. Nuestra principal preocupación pasó a ser como retirarnos. Nos llevó 45 minutos hacerlo valiéndonos del humo y las pausas. Los hombres estaban echados sin moverse entre los muertos y heridos” ("La batalla por las Malvinas", Hasting and Jenkins).

Recién a las 12.00, más de tres horas después, se realiza un ataque masivo sobre Boca House, donde los británicos concentran dos compañías y todo su poder de fuego, inclusive los misiles antitanques Milán. 

Luego de una hora de combate, la posición argentina es pulverizada, abriéndose una brecha en su dispositivo defensivo. A partir de allí ya habiendo logrado la ruptura, los británicos comienzan a avanzar lentamente. 

A la noche, más de 24 horas luego de comenzar a combatir, el Jefe del RI 12 recibe un mensaje del Cmte británico, diciéndole que no arriesgará a sus hombres, sino que utilizará todo su poder de fuego contra el poblado donde se realiza la resistencia, haciéndolo responsable no solo de los muertos argentinos, sino también de los kelpers que eventualmente fueran alcanzados por el fuego. 

Debe recordarse que existía una orden terminante de que ningún kelper debía ser herido o muerto, pues si eso sucediera, se convertiría en un mártir del pueblo isleño que sería utilizado contra nuestro país. 

Dado que no quedaba, además, suficiente munición, el Jefe del RI 12 aceptó la oferta de capitulación, teniendo en cuenta que desde Puerto Argentino se había comunicado que no podría haber más apoyo.

Como síntesis del combate, el RI 12 de Mercedes, Corrientes, primera unidad en entrar en combate con un adversario externo en más de 100 años, resistió durante 24 horas el ataque de un enemigo muy superior en hombres y poder de fuego. 

Dejó en el campo de batalla 45 muertos y 123 heridos, y causó al enemigo 18 muertos, entre ellos el Jefe de Batallón el Tte. Coronel Herbert Jones, y 64 heridos.

La mas correcta síntesis fue del Cmte inglés: “Nunca pensé que el combate durara tanto... Creí que desayunaríamos en Darwin el 28 de Mayo”. También se decidió en Comando británico que no se combatiría más de día con las tropas argentinas, pues el combate se emparejaba. Solo se atacaría de noche.

Regimiento 4 de Infantería
El Regimiento 4 de Infantería bajo el mando del Tte. Cnel. Diego Alejandro Soria arriba a Malvinas desde Monte Caseros, con su equipo, dotación logística y de transporte muy disminuidos. De inmediato, le es asignada la misión de defender el sector situado entre el Monte Dos Hermanas Norte y el Monte Harriet, situado a 11 km al oeste de Puerto Argentino.

A partir del 1 de Mayo, el emplazamiento del Regimiento es permanentemente bombardeado por unidades navales británicas, con el evidente propósito de minar la moral de combate impidiendo, entre otros objetivos, el necesario descanso nocturno.A las 20.00 del día 11 de junio, es atacado por los 42 Comandos en Monte Harriet y 45 en Monte Two Sister. 

Cada comando equivalía a un Regimiento argentino, con mucho mayor entrenamiento y equipos nocturnos.Luego de más de seis horas de lucha, a las 3,00 AM del día 12 comienza a ceder el dispositivo defensivo de la Compañía "C" en Dos Hermanas Norte, siendo Jefe en dicha acción el Subteniente Marcelo Llambías-Pravaz. A las 5,30 AM cae el puesto de comando del Segundo Jefe del Regimiento 4 Mayor Julio César Cordón, el cual es tomado prisionero.A las 6,00 AM, parte de la Cia. "C", con su munición agotada, se retira para no quedar cercada. 

La Cia "A" continúa combatiendo hasta bien entrada la mañana muriendo en la acción el Oficial Jefe de sección el Teniente Luís Carlos Martella.El Regimiento 4 defendió ambos Montes (Compañía "C" en Two Sisters Norte y Cia. "B" en Monte Harriet, Cía. "A" en Apoyo). 

Luego de entre cuatro y seis horas de lucha, (noche del 11) a las 3 AM del día 12 comienza a ceder el dispositivo defensivo de la Compañía "C" en Dos Hermanas Norte, siendo abatido en dicha acción el oficial jefe de la secciónEn el sector asignado a la Cia "B" las fuerzas británicas atacan a partir de las 22,00 pm del día 11 desde el frente y por retaguardia. Comandando una sección el correntino Subteniente Juan Nazer resulta herido por esquirlas y municiones de fusil en la pierna y espalda, quedando tendido en el campo de combate hasta ser encontrado al día siguiente por tropa británica, que lo trasladaron para su atención. Al ser atacado el Puesto de Comando del Jefe de Rgto, este traslada su PC a otra posición de combate.

El combate prosigue sin cesar. A las 9:45 AM del 11, el Jefe de Regimiento, con la munición agotada y sólo 60 hombres del total en condiciones de combatir, pero totalmente rodeados, deciden cesar la resistencia. 

En ese momento, la Unidad llevaba 46 días en sus posiciones sin haber tenido relevo, con escasez de víveres, municiones y ropa de recambio pues la artillería británica ubicaba movimientos de vehículos tanto de día como de noche y los sometía a intenso fuego de artillería. Se habían producido 22 bajas mortales, 118 heridos y numerosos desaparecidos. 

Es necesario destacar que el Rgto 4 contaba en la línea de batalla con 510 hombres que enfrentaron a más de 1200 británicos.Al referirse a esta batalla, el Gral Julián Thomson, Cmte de la Tercera Brigada Comando de la Inf. de Marina, dijo: "Nos encontramos con 300 prisioneros incluyendo el Jefe del Regimiento 4 y varios oficiales.  Esto demuestra la falsedad de informaciones que decían que los oficiales habían huido. Por el contrario, oficiales, suboficiales y soldados se batieron duramente". 

Por su parte, el Gral. Anthony Wilson, Cmte, de la Tercera Brigada de la Guardia, dijo: “Hemos perdido muchísimos hombres. No caben dudas de que nuestros oponentes eran soldados competentes y tenaces, habiendo, muchos de ellos, muerto en sus puestos”.

En las acciones de Monte Harriet merece ser mencionado que por su accionar es reconocido el cabo Roberto Basilio Baruzzo (correntino nacido en Riachuelo), integrante del RI 12 de Infantería, por su desempeño en combate se le otorga la máxima distinción militar argentina, la Cruz “La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”.

Bajas británicas: Two Sisters 10 muertos, 49 heridos; Harriet 2 muertos, 18 heridos. Total 12 muertos, 67 heridos.

Regimiento 5 de Infantería
El RI 5, con base en Paso de los Libres, comandado por el Tte. Coronel Juan Ramón Mabragaña, arribó a Puerto Argentino el 25 de abril de 1982. De inmediato, fue trasladado a Puerto Howard (Gran Malvina) lo cual determinó la imposibilidad de enviar abastecimiento suficiente debido al total dominio aéreo y marítimo ejercido por los británicos. 

A partir de Mayo, la única alimentación siempre disponible fue la carne de oveja.Se contaba con una sola cocina rodante para la cual resultaba muy difícil conseguir elementos combustibles,

A partir del 21 de mayo y hasta el 14 de junio, la Unidad fue permanentemente bombardeada de día y de noche por unidades aéreas y navales que causaron 7 muertos y 30 heridos. Son derribados dos aviones Harrier y se toma prisionero a un piloto inglés. 

También es apresada una patrulla del SAS británico, dándose sepultura a su jefe, el Cap Hamilton, caído en el combate, con todos los honores.Hasta el 14 de junio el Rgto 5 se mantiene en actitud de combate esperando un posible desembarco inglés en la isla Gran Malvina. 

Este no se produce, y ese día se recibe el aviso de cese del fuego, ordenado por el Gral. Menéndez.

Grupo de Artillería 3
El Grupo de Artillería 3, con guarnición en Paso de los Libres, es desplazado a Puerto Argentino formando parte del dispositivo de apoyo de fuego de la Guarnición Militar Argentino.

A partir del 11 de junio, el GA 3 comienza a hacer fuego sin solución de continuidad contra fuerzas oponentes, realizando más de 2.700 disparos, superando el límite de resistencia de los cañones de 105 mm, lo cual limita cada vez más su alcance normal de 12.000 metros. Debe destacarse que los cañones británicos del mismo calibre tenían un alcance de 15.000 m, lo cual les daba una importante ventaja en el fuego de contrabatería. 
GA 3 combatió hasta consumir la totalidad de la munición.

Compañía de Ingenieros  de Combate 3
La Cia de Ing de Combate 3, comandada por el Mayor Juan Manuel García Silva, con asiento entonces en Monte Caseros, brindó similar ejemplo de disciplina y valor en tareas realizadas en Puerto Howard y Puerto Fox, en la Isla Gran Malvina, a donde fue destinada.
No cabe duda, pues de que los argentinos podemos decir con legítimo orgullo, que si es necesario sabremos defender a cualquier costo nuestra Bandera. Y si esa ocasión se produjera, Corrientes, con sus hijos, estará en primera fila.

Por José Enrique García Enciso. Doce años senador correntino, licenciado en Ciencias Políticas y miembro de la Academia Argentina de Historia.

Especial para El Litoral

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