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Sin duda por su ubicación se constituyó en un lugar de decisiones trascendentes. Por algo la fundaron en este lugar, y pasa a ser con la ciudad de Corrientes postas significativas entre Asunción del Paraguay y el puerto de Buenos Aires. 
Paraná es la ciudad capital de la provincia de Entre Ríos, aunque en tiempos remotos estuvo el Centro Administrativo en Concepción del Uruguay, donde se la llamaba “Arroyo de la China”.
Paraná fue formándose en la época de la colonización española, pero no fue fundada como ciudad, sino que su poblamiento fue gradual. Entre 1853 y 1861 fue la capital de la Confederación Argentina. Las barrancas parquizadas, como el Parque Urquiza, son una de las características singulares de Paraná, que tiene una estrecha relación con el río que le da nombre. El topónimo de la ciudad proviene del río Paraná, en cuya orilla se encuentra.
Originariamente denominada Bajada del Paraná, se convirtió al fundarse la villa en Villa Nuestra Señora del Rosario de la Bajada del Paraná. Más tarde, esta denominación se olvidó y pasó a llamarse Villa del Paraná y luego Ciudad del Paraná. Inevitablemente se simplificó a Paraná. ?
La ciudad surgió en el siglo XVII cuando vecinos de la ciudad de Santa Fe se establecieron en la otra orilla del río Paraná. La población del lugar fue desarrollándose lentamente adquiriendo cierto acrecentamiento, tanto en la zona ribereña cercano al antiguo desembarcadero, como en los campos que se extendían bordeando el río Paraná, sin que se realizaran las ceremonias acostumbradas al fundarse una ciudad hispana; no hubo elección previa del terreno, careció del rollo de la justicia y del acta fundacional; pero las condiciones eran propicias para el poblamiento; había abundante ganado cimarrón, el suelo era fértil, no faltaba agua, ni leña y por el momento se mantenía una relativa paz con los pueblos. Los primeros pobladores llamaron al lugar con el nombre escrito en grafía castellana usada hasta el siglo xix como “Baxada del Paraná”  (Baxada significa en antiguo español camino, senda o vereda para descender de alguna parte. 

La capilla era el eje de la población y dado el incremento de ésta, el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires la transformó en Parroquia bajo la advocación de la Virgen del Rosario el 23 de octubre de 1730. A falta de una fundación formal, esta fecha se considera como inicio de la cronología oficial. El 25 de junio de 1813 alcanzó la categoría de villa y se independiza de la ciudad de Santa Fe, adoptando desde ese entonces el nombre Paraná, en 1822 es designada capital de la provincia de Entre Ríos y es elevada al rango de ciudad el 26 de agosto de 1826.
Entre el 24 de marzo de 1854 y el 2 de diciembre de 1861, Paraná fue capital de la Confederación Argentina hasta que Buenos Aires es designada capital del país en 1862. En1883 con la reforma de la Constitución Provincial, Paraná recuperó el carácter de capital provincial, que había obtenido en 1822.
Un cuidado y extenso parque, el Parque Urquiza, comunica la ribera baja del río con la elevada ciudad ubicada sobre las barrancas, cual balcón al río. Debido a la elevada posición de la ciudad (unos 50 metros de altura promedio sobre el río) se tienen hermosas vistas desde diferentes puntos de la misma. 
El 16 de diciembre de 1824 se sancionó la primera ley de la provincia que determinaba la extensión de los ejidos de las poblaciones para poder situar las chacras: 

Antes de la llegada de los primeros exploradores españoles, el territorio del actual Entre Ríos estaba ocupado por diversas etnias, tales como los chaná-timbúes  y los guaraníes, grupos nómadas. Los primeros se caracterizaron por ser cazadores, agricultores, pescadores y fabricantes de armas (arcos y puntas de flecha), así como diestros en la fabricación de canoas, instrumentos musicales y la utilización de la madera y canastos. Se ubicaron en la región sur de la provincia donde conformaron una cultura homogénea de tipo sedentario. Vivían en casas agrupadas en aldeas de tipo rectangular o redonda de barro y paja, con un espacio central donde había una plaza.
Como parte del Impero Español, Entre Ríos fue integrante del Virreinato del Río de la Plata, dentro de la jurisdicción de las ciudades de Buenos Aires y Santa Fe. Los primeros colonizadores se establecieron en el actual departamento de La Paz, a orillas del río Paraná. El territorio quedó incluido en la gobernación del Río de la Plata, en virtud de la Cédula Real del 16 de diciembre de 1617, que subdividió la gobernación originariamente otorgada a Pedro de mendoza.
Los indígenas del territorio entrerriano fueron vencidos y reducidos por el gobernador Hernandarias. Luego de una expedición contra los charrúas de la Balda Oriental ordenada por José Andonaegui se procedió a fundar las primeras villas en Entre Ríos. 
En 1783, poco después de creado el Virreinato del Río de la Plata, el Virrey Juan José Vértiz y Salcedo ordenó a Tomás de Rocamora la organización del territorio entrerriano, procediendo a fundar las villas de San Antonio de Gualeguay Grande, Concepción del Uruguay y San José de Gualeguaychú. ?
La organización nacional -  En 1810 las villas entrerrianas adhirieron de inmediato a la Revolución de Mayo, que dio inicio al proceso independencia, y el pueblo de La Bajada (Paraná) brindó apoyo logístico y de milicianos a Manuel Belgrano durante su expedición al Paraguay y fue en Paraná la última posta antes de llegar a Curuzú Cuatiá el 7 de Noviembre de 1810, donde permaneció por espacio de once días. 
La relación con Buenos Aires se deterioró luego del armisticio firmado en 1811 con el virrey establecido en Montevideo Francisco De Elío, por el cual Buenos Aires acordó la ocupación realista de las villas de Gualeguay, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay y toda la Banda Oriental, a cambio del levantamiento del bloqueo a su puerto. 

Las villas entrerrianas comandadas por caudillos locales como Francisco “Pancho” Ramírez. Eusebio Ereñú,  y Gregorio Samaniego, lograron derrotar a los realistas que habían procedido a ocuparlas y a partir de entonces Entre Ríos asumió una posición fuertemente federal. Debido a estas desavenencias con Buenos Aires, Entre Ríos no envió representantes al Congreso de Tucumán, todo orquestado por Artigas que en ese tiempo sembraba sus “males” por esa zona. Estos caudillos locales desconocían el verdadero propósito del oriental. 
La provincia estuvo bajo la protección de Artigas hasta que Francisco Ramírez y Estanislao López de Santa Fe, dan por tierra con las aspiraciones de Artigas, y enfrentan al Director Supremo de las Provincia José Rondeau, venciéndolos en la batalla de Cepeda de 1820. Esta batalla llevó a la disolución del gobierno nacional y a la firma del Tratado del Pilar entre las dos provincias triunfantes y Buenos Aires.

Ramírez creó en 1820 la República de entre Ríos, un estado federal autónomo que incluía además de la actual Entre Ríos a la actual Provincia de Corrientes y las antiguas misiones jesuíticas del noreste de esa provincia. La República de Entre Ríos se disolvió el año siguiente, luego de la muerte de Pancho Ramírez, a manos de las huestes de Estanislao López. 
Entre Ríos no aceptó la constitución de 1826 impulsada por Rivadavia, pero colaboró durante la Guerra con el Brasi (1825-1828). Luego de algunos cambios de gobernadores la provincia quedó a cargo de Pascual Echagüe (Santafesino t obediente a Rosas 1832-1841. En 1841, se generó en la provincia un foco de resistencia contra Rosas al cual Echagüe enfrentó, siendo derrotado por el general José María Paz, Justo José de Urquiza se hizo cargo entonces de la gobernación de la provincia. La primera colonia agrícola de la provincia fue San José, fundada en 1857 por Urquiza.
El bloqueo anglofrancés -  De 1845 a 1850 permitieron a los buques mercantes navegar los ríos Paraná y Uruguay, lo cual favoreció a Entre Ríos, ya que antes el comercio era monopolizado por el Puerto de Buenos Aires, ya que Rosas lo quería sólo para él y sus intereses. Cuando los bloqueos fueron levantados, el resentimiento provocado por este hecho, junto con la inquebrantable voluntad de Corrientes y de su incomparable Pedro Ferré, Urquiza entró en razones, y por interés particular, o convicción de que no podía seguir amparando las conductas de Rosas, se llega hasta Corrientes y negocia con los Virasoro que quedaron en el poder después de la batalla de Vences, y Corrientes acepta el pedido de Urquiza y juntas las dos provincias que tanta sangre derramaron entre sí, lo enfrentan al tirano en la Batalla de Caseros y se termina con una triste etapa de 32 años de “populismo”, asesinatos, cárceles, destierros y llega la decisión conjunta de las provincias de unir al país bajo una constitución nacional que garantizara la libre navegación de los ríos. 
Separada Buenos Aires del resto de las provincias, el Congreso Constituyente de 1853 nombró a la ciudad de Paraná como capital provisional de la Confederación Argentina. A Urquiza lo eligen Presidente, y ya quedan cuestiones a solucionar los que llegarán con el criterio de los buenos propósitos que estaba en el ánimo de la inmensa mayoría de los argentinos. 

En 1860, luego del ingreso de Buenos Aires a la Confederación, se dictó la Constitución de Entre Ríos, eligiéndose a Urquiza como gobernador de la restablecida Provincia de Entre Ríos. Urquiza volvió a la gobernación en 1868 y fue asesinado en 1870 durante una revolución dirigida por Ricardo López Jordán. Este fue nombrado gobernador por la Legislatura, pero el presidente Sarmiento no reconoció su autoridad, enviando un ejército a intervenir la provincia. López Jordán intentó resistir con sus montoneras), pero fue derrotado por el ejército correntino en la famosa batalla de Ñaembé.  
De las colonias inmigrantes - Durante la gran ola de inmigración europea 1853.1930, Entre Ríos fue una de las provincias en donde mayor cantidad de inmigrantes se establecieron, formándose gran cantidad de colonias agrícolas.
En un importante porcentaje, muchos descendientes de aquellos inmigrantes lo son también de los pueblos indígenas debido a la confluencia típica de sangres que hubo en el pasado, lo que se repite apenas con variaciones en casi todas las regiones del país.
Corrientes dejó atrás las tristes jornadas de sangre y dolor que vivimos entre hermanos. Pedro Ferré desde Corrientes fue quien marcó el rumbo desde 1824 promoviendo el Pacto Federal, auspiciando gobiernos alternados, jamás una reelección y mucho menos que no podamos organizar el país y que nos diéramos una constitución Nacional. Quedan atrás: Pago Largo, Don Cristóbal, Sauce Grande, Caá Guazú, Arroyo Grande, Vences y si por siempre como himno de lealtad y patriotismo el triunfo en la Batalla de Caseros.   

Urquiza fue gobernador de 1842 a 1852. Diez años ininterrumpidos. Su vecino Estanislao López lo superó, 23 años gobernador ininterrumpidos. Contra esa falta de republicanismo es que Pedro Ferré propició que Corrientes enfrentara a Rosas y a sus 12 hermanas provincias. De los 13 estados federales nadir, sólo Corrientes, se animaba a enfrentar al tirano. Por eso Caseros es una epopeya que la debemos recordar para siempre. Lo que algunos pensaban que Ferré debía ser más “flexibles” él inauguró la frase que hoy la volvemos a escuchar en nuestra Argentina: “Dentro de la Ley todo, fuera de la Ley nada.  

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