En una jornada cargada de simbolismo patriótico, la ciudad de Corrientes recordó este martes el 213° aniversario del Combate de San Lorenzo y el paso a la inmortalidad del Sargento Juan Bautista Cabral.
El acto central, realizado en la emblemática plaza que lleva el nombre del héroe correntino, reunió a autoridades municipales, provinciales y referentes de instituciones sanmartinianas para honrar la memoria de quien diera su vida por el General José de San Martín el 3 de febrero de 1813.
Durante su discurso, el intendente Claudio Polich resaltó que Cabral representa la esencia del compromiso ciudadano. "Fue un soldado que tomó una determinación que cambió el rumbo de la historia. No fue presidente, ni general, ni un político destacado, pero en un momento decisivo su acción fue trascendental", afirmó el jefe comunal, vinculando el sacrificio del prócer con los desafíos de la administración actual.
Valores y gestión ciudadana
Polich instó a emular a los próceres en las acciones cotidianas y trasladó el honor del sargento a la realidad de la ciudad: "Hoy no es necesario portar un sable, sino convicciones y voluntad de seguir administrando bien los recursos para que alcancen para tener una ciudad más ordenada", expresó.
Por su parte, la secretaria General de la Municipalidad, Florencia Ojeda, subrayó la importancia de la presencia institucional en estos actos para "hacer patria cada día" y destacó la mancomunión con el Instituto Sanmartiniano para fortalecer los lazos comunitarios a través de la historia y la cultura.
Tradición y heroísmo militar
El jefe de la Guarnición Militar Corrientes, Coronel Osvaldo Díaz Colodrero, también participó de la ceremonia y brindó un emotivo mensaje sobre los valores patrióticos que unen a la ciudadanía con sus fuerzas armadas. "Es fundamental no olvidar a nuestros héroes y las tradiciones que hicieron grande a la Argentina", indicó el jefe militar ante el monumento del soldado nacido en Saladas.
La conmemoración del Combate de San Lorenzo es una de las fechas más caras al sentimiento correntino, ya que representa el bautismo de fuego de los Granaderos a Caballo y el máximo acto de arrojo de un hijo de esta tierra, cuya frase final —"Muero contento, hemos batido al enemigo"— sigue resonando como pilar de la identidad provincial.