Según publicó el sitio especializado Valor Carne, Brasil impulsa la idea de que hay que distribuir según las exportaciones a todo destino de cada país, mientras que la Argentina sostiene el criterio de que hay que hacerlo en función de las exportaciones a la UE.
Uruguay tiene una posición cercana a la Argentina mientras que Paraguay apoya la idea de dividirla en cuatro partes iguales.
Llegando sin acuerdo a fin de abril, hay consenso en retomar las negociaciones más adelante y, mientras tanto, habilitar el sistema de “primero llegado, primero servido”.
Quienes siguen el tema piensan que así continuará a lo largo de año y que habrá que poner las energías para acordar para 2027 y en adelante.
Para 2026 habrá 11 mil t equivalente con hueso, o unas 8.500 sin hueso, de las que 4.600 deberán ser enfriadas y 3.900 congeladas, que corresponden a la parte proporcional de los ocho meses que restan.
A partir de 2027 serán 33 mil t, que se irán incrementando en 16.500 t hasta llegar a la primera cifra citada.
Lo interesante de esta cuota es que tiene un arancel muy bajo (7,5%) y que a diferencia de la cuota Hilton o de la 481, no tiene restricciones acerca de las categorías de ganado elegibles ni de tipos de alimentación mandatorios.
También habrá que esperar a la formalización de los certificados que ampararán a esta mercadería en su ingreso a Europa, para que se encienda la luz verde para arrancar.