El encuentro se realizó en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario y participaron familiares de Ramón Arapí, asesinado en un operativo policial en la provincia de Corrientes.
La reunión tuvo el objetivo de conocerse entre sí, y saber cómo eran en vida las víctimas. Además, hubo debates, intercambio de experiencias particulares de cada uno de los asistentes y reflexiones sobre la lucha y los pedidos de justicia ante la impunidad de la mayoría de los casos que lleva ya 10 años. Participaron distintas organizaciones como CTA y ATE Rosario , La Biblioteca Pocho Lepratti ,el Colectivo Arte x Libertad y el Movimiento Barrios Unidos de Corrientes, entre muchos otros.
Norma Arapi, hermana de Ramón manifestó que Vamos a seguir reclamando Justicia para el asesinato de mi hermano a manos de la Policía de la Provincia de Corrientes y que se realice el juicio que escandalosamente se obstruyó. Están todas las pruebas, solo faltan funcionarios honestos y sin miedos que condenen a los asesinos”.
Ramón Arapí, falleció en la madrugada del 20 de diciembre de 2001 en un operativo policial realizado en el barrio Nuevo de la capital correntina durante la caída del gobierno de Fernando de la Rúa. La causa fue elevada otra vez a juicio oral y existe expectativa por el inicio del debate que al parecer recién se realizaría el año que viene.
Cabe recordar que en el 2009 se comenzó el primer juicio por el presunto caso de “gatillo fácil”, pero los imputados fueron beneficiados con la anulación del proceso oral y público y el expediente fue remitido nuevamente al Juzgado de Instrucción N1.
En junio del año pasado la jueza de Instrucción Nº 1, Norma Agraso de Caballero, le puso punto final a la segunda etapa investigativa del caso de gatillo fácil y procesó al presunto autor del crimen, el agente Juan Ramón Vallejos, así como al subcomisario René Piriz y los suboficiales Juan Carlos Díaz, Esteban Fabián Blanco, Ramón Leiva y Alberto Alfonzo.
Vallejos fue procesado como autor material y los demás, por encubrimiento agravado, ya que participaron del homicidio y no cumplieron con su deber de denunciarlo.