“Cuando ingresamos al templo para realizar la restauración de las obras de arte, nos llamó la atención que a pesar del deterioro y suciedad que registraban los frescos, la única imagen que se encontraba intacta y sin modificaciones o imperfecciones era la representación de Dios de la pintura que se encuentra sobre el retablo”, explicó a El Litoral la encargada de la restauración de las pinturas de la Iglesia de la Cruz, Elisa Martínez. “El fresco es una copia de la obra de Rafael llamada “La visión de Ezequiel” y representa la llegada de Dios junto a un grupo de ángeles proyectando luz a través de unas nubes tormentosas, y donde también hay las figuras de unas bestias aladas”, explicó la especialista en restauraciones.
A pesar de no existir registros de la fecha de confección de la obra, se estima que fue en la década del ‘30. “Estamos realizando estudios para determinar la fecha de la pintura. Hasta el momento se estima que el fresco original fue realizado por el pintor italiano Miguel Pascarelli entre las décadas de 1930 y 1940, pero en la década del ‘70 sufrió algunas intervenciones de otros pintores que afectaron la calidad de la obra, donde se perdieron rasgos de las imágenes sin respetar los criterios artísticos originales, pero en ningún momento se vio afectada la representación de Dios”, explicó Martínez.
Anteriormente, el inspector de obras de las labores que el Ministerio de Obras y Servicios de la Provincia se encuentra realizando en la Iglesia de la Cruz, el arquitecto César Gutiérrez, manifestó la curiosidad que generaba la representación de Dios. “Tuve la suerte de trabajar en la recuperación y restauración de muchas iglesias en el interior de la provincia y en la Capital, pero es la primera vez que pasa algo así tan llamativo”, señaló en diálogo con este medio.