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María de los Angeles Güenaga y Ramiro Zaracho

Por El Litoral

Domingo, 01 de diciembre de 2013 a las 01:00
POR MONI MUNILLA


Por un capricho de adolescente, María de los Angeles Güenaga se presentó, con apenas 15 años y luciendo un traje prestado, al concurso para Reina de Curuzú Cuatiá, y ganó el premio mayor. Ese concurso fue la puerta de acceso para otros que sucedieron en su vida hasta llegar al mes de enero de este año, cuando la pasarela montada en nuestra costanera Sur recibió a la jovencita y la devolvió saludando con capa y corona, atributos que la mostraban como la nueva Reina Nacional del Chamamé.
Ramiro Zaracho, días antes, fue ungido como el Jeroky Yara (“Dueño del baile”, en guaraní, nombre designado por Pocho Roch), una figura que por primera vez se implementaba en el marco de la Fiesta del Chamamé, a instancias de Jesús Puchetta. Porque claro, la reina debe bailar y nada mejor que contar con una pareja estable, tal como desde entonces se presentaron en las festividades que requirieron de su presencia.
Jóvenes ambos, estudiantes de Licenciatura en Administración, María, y de Derecho, Ramiro, vinieron con una base cultural formativa desde el interior de la provincia de Corrientes. María nació en Curuzú Cuatiá y es hija de uno de sus más reconocidos músicos, el querido Juancito Güenaga. Ramiro nació en la capital correntina, pero a las pocas horas de producido el alumbramiento, volvió al pueblo de su familia, San Cosme. Allí, desde los 8 años, integra el grupo de ballet “El taita de mi tierra”. La experiencia de concursar derivó en la emoción al saber que fue elegido entre 20 participantes.
-¿Cómo fue la previa para que lleguen a ocupar estos atributos?
-María: Fui la primera inscripta para el concurso de Reina del Chamamé, estaba preparando una materia y tomé la decisión sola. “Ya está”, me contestó papá y mamá puso el grito en el cielo. No tenía idea de cómo desfilar, pero nunca perdí la sonrisa y me tenía mucha fe, es un rasgo distintivo de mi personalidad.
-Ramiro: Fue un año de mucho aprendizaje con respecto a lo cultural. Todavía me pongo nervioso con las entrevistas, pero me veo más desenvuelto, más comunicativo y el contacto con la gente resultó muy positivo. La curiosidad me impulsó a consultar, investigar a medida que me involucraba.
-María: Lo que llama la atención a la gente es la vestimenta, el baile es otro “gancho” para que se acerquen a preguntar.
-¿Cuál fue la primera presentación de la pareja oficial?
-María: En la Fiesta Nacional del Chamamé, con Juan Carlos Cosarinsky como locutor. Hicimos una pasada y después, con papá tocando el acordeón, Ramiro me acompañó en el baile.
-¿Se conocían con anterioridad?
-Ramiro: María no sabe, pero yo la conocía de antes, una vez la vi en la enramada chamamecera del Museo de Artesanías.
-María: ¿En serio? ¡Nunca me contaste eso!
-Ramiro: Sí, estabas con Lara y no pude sacarte a bailar como hubiese querido porque estaba con una lesión en la rodilla (se queja). Juan Carlos Godoy y yo hicimos el amague y él terminó bailando con María.
María y Ramiro se reúnen con asiduidad. “Hasta se mandan mensajes con el celular cuando viajamos y eso que van en el mismo colectivo”, dice Jesús. Ambos integran movimientos religiosos, María, en la Iglesia Jesús Nazareno (ver recuadro) y Ramiro en la Iglesia Catedral. Hincha de Boca, jugar al fútbol es su pasión. María cocina, la repostería es su fuerte y es aficionada al cine. 
-María: también me gusta escribir, de chica estuve en un taller literario. Me inscribía en todo lo que aparecía (sonríe). Lo único que nunca me gustó fue la danza, porque era muy vergonzosa. Un año antes de que me elijan reina, me anoté en el taller de folklore del Museo de Artesanías con el profesor Fabián Argüello y la profesora Fabiana González.
-¿Qué esperan de sus sucesores?
-Ramiro: primero que nada, que sienta el chamamé, si viene con otra expectativa, que desista. Que sepa desenvolverse en el baile y que sea humilde.
-María: que lo haga por sentimiento, porque eso se transmite, que se interese por la gente que está del otro lado, porque el apoyo que me dieron es lo que se lleva mi corazón.
El buen trato y saber escuchar a los que saben, estar predispuesta a establecer un diálogo con la gente mayor, fue, en mi caso, de mucha utilidad.
-¿Cómo fue esta travesía con Jesús como guía?
-María: Jesús nos cuidó como un padre, siempre estuvo para dar un empujón medio brusco para que sigamos adelante y para contenernos desde al afecto. Siempre dispuesto a enseñarnos apuntando a ser mejores. Estuvo en el más mínimo detalle.
-Ramiro: su responsabilidad nos hizo más responsables y ahora que el reinado llega a su fin, dejamos las coronas pero nos llevamos el título que compartimos con todo lo que él hizo por nosotros.
Jesús Puchetta, nacido accidentalmente en Rosario pero radicado en Corrientes, es productor free lance y ocupó durante el año un lugar de importancia en esta pareja emblemática. “Logramos reinas con contenido y con fundamento, porque ellas son las anfitrionas”, dice y menciona a la Reina Nacional del Chamamé y a la Reina Provincial del Turismo (María Emilia Carabajal).  
Desde el año 2011, Jesús trabajó en la recuperación de la figura de la Reina del Chamamé, María de los Angeles Güenaga es la tercera desde entonces. Oscar Yaya, del Instituto de Cultura de Corrientes, fue partícipe de esa reactualización de atributos reales. “Los chicos hoy ocupan un lugar de privilegio, son los encargados de contar lo que es nuestra cultura, lo que es nuestra fiesta. La Fundación Gitane que dirijo con Nathalia Rodríguez, se ocupa de la producción en pasarela y Hugo Sánchez, de la Subsecretaría de Turismo, tiene a su cargo la estética cultural.

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