En el marco de una capacitación sobre dengue y chikungunya organizado por el Conicet y la Municipalidad de Corrientes, realizaron un control en el barrio Cichero de Capital donde encontraron un alto índice de criaderos de mosquitos Aedes aegypti. En la primera jornada, el día miércoles, especialistas brindaron asesoramiento teórico y el segundo día mostraron cómo deben ser los controles en los hogares.
“Hablamos sobre distintas enfermedades como dengue y fiebre amarilla, dimos en términos generales las características del vector y con respecto al dengue realizamos una vigilancia. Hoy (ayer) se realizó una parte práctica de la capacitación, se hizo un simulacro en el barrio Cichero donde encontramos un índice bastante alto de criaderos”, dijo a El Litoral el biólogo e investigador del Conicet Walter Almirón.
En este marco, explicó que “es sólo una muestra representativa” pero que influyó para acordar con la Municipalidad de Corrientes un monitoreo general en toda la ciudad, dentro de unos quince días.
Este trabajo consistirá en tomar muestras en diferentes puntos de Capital para conocer la situación en los barrios y establecer un plan de trabajo.
“Lo que está haciendo falta no solo en Corrientes, también en todo el país, es más vigilancia epidemiológica. Según nos comentaron desde la Comuna se está haciendo difusión y eso es muy importante”, indicó el investigador cordobés.
Por su parte, la Jefa del Area de Entomología del Instituto de Medicina Regional, Marina Stein, habló de la necesidad de capacitaciones y control de parte de los municipios. “Recorrimos poco el barrio pero se encontró larvas de Aedes aegypti, de las pocas viviendas que vimos encontramos un alto índice”, contó la doctora en Biología.
“Creo que tenemos el hábito de acumular recipientes, encontramos larvas en un bebedero de perro y el dueño nos dijo que pensó que eran larvas de renacuajos. Vimos muchos baldes y tachos tirados, todo el barrio estaba bastante desarreglado”, dijo Stein a El Litoral.
Educación
“Hay que intensificar el tema del control para lograr una disminución del vector. Sabemos que cuando llueve y hace calor el mosquito prolifera, para disminuir el riesgo del dengue hay que atacar en invierno, cuando está resistiendo con los huevos en los recipientes. Ahí es donde todo lo gubernamental debe accionar de manera sistemática”, expresó la docente.
En este sentido, indicó que “el cambio puede empezar desde las escuelas”. “Tenemos que enseñar desde los colegios, es muy difícil cambiar el hábito, vemos que en los hogares hay muchos recipientes sin uso, uno ya sabe que eso hay que tirar pero la gente te responde que eso es útil para ellos”, señaló.
Respecto al monitoreo que realizará la Municipalidad, dijo que “hay que conocer la realidad para después actuar”. “Hay que saber dónde está el mosquito para después ir a esos lugares”, agregó.
Por otra parte, cabe destacar que a las capacitaciones asistieron profesionales de diversas áreas. En la primera jornada participaron unas 80 personas y el segundo día 60, en esta oportunidad quienes tenían más experiencia en controles de vectores colaboraron con quienes tenían menor conocimientos sobre la práctica en terreno.
En el marco de la apertura de la jornada, el doctor Oscar Salomón presentó uno de los institutos de medicina más importantes de Sudamérica, el Instituto Nacional de Medicina Tropical (Inmets).
El mismo fue creado en el año 2009 por el voto unánime de ambas cámaras. A partir de allí se empezó a transitar un camino de construcción de proyecto, idea, misiones y funciones.