Luego de una semana de lluvias en toda la provincia vecina, los productores ganaderos de Formosa pudieron concentrar su hacienda para realizar la 33ª Fiesta del Ternero y Novillito Formoseño, un evento tradicional que reunió a las mejores marcas líquidas de una de las provincias con mayor crecimiento en ganadería en los últimos años. En total se comercializaron 2.011 cabezas, en una subasta donde la calidad de los lotes fue reconocida con buenos precios por parte de los compradores.
Si bien se preveía una mayor concentración para esta 33ª edición de la fiesta ganadera, se lograron reunir más de 2 mil cabezas en los corrales de la Sociedad Rural de Formosa, a pocos metros de la Ruta Nacional 11, en el acceso a la capital de la vecina provincia. Como señaló el presidente de la entidad anfitriona, Carlos Consolani, durante la apertura del evento, se trata del remate que abre el calendario de subastas de hacienda en esa provincia y que en esta oportunidad estuvo a cargo de la firma consignataria Ganadera Dall’Osso e Hijo SRL.
Muy destacados lotes de terneros, novillitos, terneras y vaquillas se concentraron en el predio de la rural formoseña, provenientes de distintos lugares de esa provincia. Por eso los organizadores destacaron la labor de los productores para sacar su hacienda a pesar de las dificultades que ocasionaron las lluvias, el trabajo de los transportistas y del personal de la delegación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que trabajaron en conjunto para que este remate feria sea un éxito en convocatoria y ventas.
Por la mañana se realizaron las juras de clasificación, en el marco de la 34ª Concentración Regional de Terneros Braford y Brangus. Allí el jurado eligió como mejores lotes al corral 84 presentado por Ramón Geraldo, en la categoría Brangus Pesado, y como mejor lote Braford al corral 88 de Canesin-Welsh, empresa que también se quedó con el primer premio en Terneros Generales.
Luego del almuerzo se realizaron las ventas de los terneros, que estuvieron a cargo de Eduardo Pérez, martillero de la firma Ganadera Dall’Osso e Hijo SRL. Con un trámite muy ágil y muchas manos en las gradas, en poco menos de dos horas se vendieron las 2.011 cabezas distribuidas en 60 corrales.
La calidad de la hacienda fue una coincidencia entre los productores, consignatarios e invernadores presentes en la feria. Esto generó una sostenida demanda que hizo que se registraran buenos precios -se vendieron a precio por cabeza-, donde se destacaron terneros pesados (230 kilos) comercializados a un máximo de $3.640 por cabeza ($17,53 el kilo) y un promedio de $2.727,66. Entre los novillitos también hubo una demanda muy marcada en las tribunas, con muchas manos pujando por los animales y precios muy buenos, con un máximo de $15,44 por kilo (ver cuadro de precios).
De este modo, tanto remitentes como compradores quedaron conformes con el resultado de las ventas, al igual que los organizadores de esta gran fiesta ganadera que tiene la provincia de Formosa .