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Cómo se forman los investigadores del crimen trasnacional en Corrientes

Fronteras vigiladas, agricultores paraguayos que rotan de la marihuana al choclo y confianza en que el trabajo preventivo de la Argentina seguirá alejando al narcoterrorismo de los países vecinos forman parte de un repaso por la agenda de la inteligencia contra la criminalidad transnacional que tiene a Corrientes como uno de sus puntos clave.

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Enormes sembradíos de cannabis en regiones rurales del Paraguay, con agricultores dedicados a su cuidado y evolución. Enormes decomisos de marihuana prensada en la Argentina. La fórmula para atacar la intoxicación trasnacional con simples decomisos se dio vuelta en Corrientes, punto rojo de la frontera, mediante un concurrido ciclo de capacitación organizado por la Prefectura Naval Argentina para diversas fuerzas y transmitir la rigurosa actualización de las técnicas de inteligencia criminal.
El encuentro se desarrolló los días miércoles y jueves en salones de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste, con la Dirección de la Región Norte de la Prefectura como anfitriona. De las jornadas participaron especialistas de diversos temas sobre inteligencia criminal, jueces y fiscales, ante un auditorio con hombres y mujeres de fuerzas federales y provinciales de la zona. 
Durante las charlas se situó al narcotráfico como uno de los crímenes más extendidos en la región de los ríos que separan a la Argentina de Paraguay y Brasil, países que periódicamente aturden al área por los ataques de bandas que operan sin frenos fronterizos.
Estallidos de bóvedas, asaltos a cárceles para rescatar mafiosos y hallazgos de arsenales, conforman un cuadro que en los últimos meses refrescaron en Corrientes el crimen de la abogada argentina que trabajaba en el asesoramiento legal de contrabandistas brasileños del conurbano asunceño.
Para frenar el paso de droga y sus crímenes adjuntos, la Argentina centró su estrategia en acentuar la protección de la frontera, principalmente líquida, pero también con la identificación de puntos vulnerables en la producción.
En ese sentido, se avanzó en la interacción de técnicos del Inta argentino con agricultores de marihuana de Paraguay para que mediante la rotación de cultivos, pasen al maíz o la stevia con precios acordes pagados por el Estado en el mismo nivel que el concedido por los mercaderes del contrabando.
En una entrevista con El Litoral, el director de la Región Norte de Prefectura, prefecto general Bruno Koplin, y el director de Inteligencia Criminal de la fuerza, prefecto general Víctor Hugo Duarte, pusieron en contexto el trabajo desarrollado en el terreno, pero también sobre los pupitres, para que la mano sobre la delincuencia vaya a la par de una actualización en técnicas de investigación.

—¿Cómo opera el crimen organizado en la frontera y qué esfuerzos demanda a la seguridad?
—Koplin: Estamos viendo la problemática del crimen organizado en estas áreas de frontera, que comprende tres prefecturas de zona Alto Uruguay, Alto Paraná y Paraná Superior y Paraguay, es decir que estamos en frontera con la República Federativa de Brasil y Paraguay, donde hoy en día estamos hablando de bandas trasnacionales, que no operan únicamente en territorio nacional, sino que son extranjeros que lo hacen dentro del territorio nacional y viceversa.
Por ese motivo tenemos que capacitar a nuestro personal con estas nuevas tendencias y modificaciones del Código Penal, que hacen a mejorar la performance investigativa, a efectos de colaborar con la Justicia para llevar a cabo ciertas causas judiciales y neutralizar a las bandas de crimen organizado que están operando en nuestra jurisdicción.
—Duarte: La sociedad nos exige estar actualizados permanentemente, las modalidades delictivas cambian día a día, se mete mucho más tecnología en todo lo que hace a las organizaciones criminales, lo que nos obliga a mantenernos actualizados y seguir la misma línea.
La tecnología y la comunicación cambiaron el paradigma total de las investigaciones, lo que hace que no haya forma o fórmula para seguir trabajando en investigación criminal sin tener una adaptación rápida a las nuevas exigencias. Esto nos lleva a este tipo de jornadas en distintos tipos de país, esencialmente en la región Norte, que es muy sensible y donde sin dudas se está haciendo un trabajo muy importante.
Aquí se encuentra desplegado un territorio muy amplio en las tareas operativas y donde se encuentran delegaciones de inteligencia e investigación criminal para aportar su conocimiento y trabajo.
—¿Hay más organizaciones criminales o bandas más sofisticadas y complejas?
—Duarte: Las organizaciones están más diversificadas, antes el que se dedicaba al tráfico de droga, solo se ocupaba del contrabando de estupefacientes. Hoy si uno entra al revés, o sea, comenzando por el final, empieza con la parte de lavado de activo, la del análisis patrimonial, se encuentra con que inician un tipo de negocio que después se va diversificando de acuerdo con la demanda, la facilidad y el rendimiento económico que le da.
No sería extraño que una organización que comenzó con droga después siga con tráfico de armas, trata de personas o cualquier otro tipo de delito transnacional.
—Koplin: En esta región se observa un crecimiento de la delincuencia a medida que va incrementándose la población vamos observando que de la misma forma crece el delito, por eso la idea es ir capacitando al personal para estar a la altura de las circunstancias. Máxime con los adelantos tecnológicos y las nuevas tendencias del delito.
—¿Esa lucha contra el crimen organizado demanda más recursos o mayor articulación con la Justicia y capacitación?
—Koplin: Toda capacitación merece nuevas tecnologías, por lo pronto creo que es una gran inversión que tienen que hacer las instituciones a efectos de contrarrestar ese avance del delito en nuestro país.
—Duarte: La tecnología tiene un costo importante, de hecho a medida que avanzamos es notable cómo lo que hoy es lo último, pasó una semana y ya se está usando otra cosa. El costo sin dudas que tiene un valor importante porque para obtener la capacitación y los elementos para trabajar a ese nivel de tecnología se necesita una inversión.

Capacitación
Las jornadas de capacitación en la Facultad de Derecho tuvieron como broche conceptos vertidos por los jueces federales de Corrientes, Juan Carlos Vallejos y de Goya, Cristina Pozzer Penzo, así como de los fiscales federales Carlos Schaefer y Flavio Ferrini. 
Del encuentro participó no solo la Prefectura, sino también la Gendarmería, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Policía Federal, así como policías y servicios penitenciarios de Corrientes, Chaco y Formosa.
En ese sentido, los organizadores -en un todo de acuerdo con que las provincias avancen legalmente hacia el combate al narcomenudeo- destacaron que es vital la integración de fuerzas nacionales y locales.
“Integración es sinergia”, repasó uno de los responsables de las charlas, el director del Centro de Capacitación en Inteligencia e Investigaciones de la Prefectura, Marcos Carrillo, al valorar el intercambio que se produjo entre diversos sectores de la Argentina. 
“La capacitación es importante para seguir adelante en esta lucha contra el narcotráfico y para defender a la sociedad”, subrayó Koplin.
Y al mismo tiempo Duarte destacó que “si no hay capacitación, no hay profesional que valga”.
“Si no estamos capacitados, no estamos en condiciones de salir a la calle a cumplir las funciones en forma eficiente, es fundamental”, añadió el jefe de los agentes de inteligencia de la Prefectura Naval Argentina.
 

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Cómo se forman los investigadores del crimen trasnacional en Corrientes

Fronteras vigiladas, agricultores paraguayos que rotan de la marihuana al choclo y confianza en que el trabajo preventivo de la Argentina seguirá alejando al narcoterrorismo de los países vecinos forman parte de un repaso por la agenda de la inteligencia contra la criminalidad transnacional que tiene a Corrientes como uno de sus puntos clave.

Enormes sembradíos de cannabis en regiones rurales del Paraguay, con agricultores dedicados a su cuidado y evolución. Enormes decomisos de marihuana prensada en la Argentina. La fórmula para atacar la intoxicación trasnacional con simples decomisos se dio vuelta en Corrientes, punto rojo de la frontera, mediante un concurrido ciclo de capacitación organizado por la Prefectura Naval Argentina para diversas fuerzas y transmitir la rigurosa actualización de las técnicas de inteligencia criminal.
El encuentro se desarrolló los días miércoles y jueves en salones de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Nordeste, con la Dirección de la Región Norte de la Prefectura como anfitriona. De las jornadas participaron especialistas de diversos temas sobre inteligencia criminal, jueces y fiscales, ante un auditorio con hombres y mujeres de fuerzas federales y provinciales de la zona. 
Durante las charlas se situó al narcotráfico como uno de los crímenes más extendidos en la región de los ríos que separan a la Argentina de Paraguay y Brasil, países que periódicamente aturden al área por los ataques de bandas que operan sin frenos fronterizos.
Estallidos de bóvedas, asaltos a cárceles para rescatar mafiosos y hallazgos de arsenales, conforman un cuadro que en los últimos meses refrescaron en Corrientes el crimen de la abogada argentina que trabajaba en el asesoramiento legal de contrabandistas brasileños del conurbano asunceño.
Para frenar el paso de droga y sus crímenes adjuntos, la Argentina centró su estrategia en acentuar la protección de la frontera, principalmente líquida, pero también con la identificación de puntos vulnerables en la producción.
En ese sentido, se avanzó en la interacción de técnicos del Inta argentino con agricultores de marihuana de Paraguay para que mediante la rotación de cultivos, pasen al maíz o la stevia con precios acordes pagados por el Estado en el mismo nivel que el concedido por los mercaderes del contrabando.
En una entrevista con El Litoral, el director de la Región Norte de Prefectura, prefecto general Bruno Koplin, y el director de Inteligencia Criminal de la fuerza, prefecto general Víctor Hugo Duarte, pusieron en contexto el trabajo desarrollado en el terreno, pero también sobre los pupitres, para que la mano sobre la delincuencia vaya a la par de una actualización en técnicas de investigación.

—¿Cómo opera el crimen organizado en la frontera y qué esfuerzos demanda a la seguridad?
—Koplin: Estamos viendo la problemática del crimen organizado en estas áreas de frontera, que comprende tres prefecturas de zona Alto Uruguay, Alto Paraná y Paraná Superior y Paraguay, es decir que estamos en frontera con la República Federativa de Brasil y Paraguay, donde hoy en día estamos hablando de bandas trasnacionales, que no operan únicamente en territorio nacional, sino que son extranjeros que lo hacen dentro del territorio nacional y viceversa.
Por ese motivo tenemos que capacitar a nuestro personal con estas nuevas tendencias y modificaciones del Código Penal, que hacen a mejorar la performance investigativa, a efectos de colaborar con la Justicia para llevar a cabo ciertas causas judiciales y neutralizar a las bandas de crimen organizado que están operando en nuestra jurisdicción.
—Duarte: La sociedad nos exige estar actualizados permanentemente, las modalidades delictivas cambian día a día, se mete mucho más tecnología en todo lo que hace a las organizaciones criminales, lo que nos obliga a mantenernos actualizados y seguir la misma línea.
La tecnología y la comunicación cambiaron el paradigma total de las investigaciones, lo que hace que no haya forma o fórmula para seguir trabajando en investigación criminal sin tener una adaptación rápida a las nuevas exigencias. Esto nos lleva a este tipo de jornadas en distintos tipos de país, esencialmente en la región Norte, que es muy sensible y donde sin dudas se está haciendo un trabajo muy importante.
Aquí se encuentra desplegado un territorio muy amplio en las tareas operativas y donde se encuentran delegaciones de inteligencia e investigación criminal para aportar su conocimiento y trabajo.
—¿Hay más organizaciones criminales o bandas más sofisticadas y complejas?
—Duarte: Las organizaciones están más diversificadas, antes el que se dedicaba al tráfico de droga, solo se ocupaba del contrabando de estupefacientes. Hoy si uno entra al revés, o sea, comenzando por el final, empieza con la parte de lavado de activo, la del análisis patrimonial, se encuentra con que inician un tipo de negocio que después se va diversificando de acuerdo con la demanda, la facilidad y el rendimiento económico que le da.
No sería extraño que una organización que comenzó con droga después siga con tráfico de armas, trata de personas o cualquier otro tipo de delito transnacional.
—Koplin: En esta región se observa un crecimiento de la delincuencia a medida que va incrementándose la población vamos observando que de la misma forma crece el delito, por eso la idea es ir capacitando al personal para estar a la altura de las circunstancias. Máxime con los adelantos tecnológicos y las nuevas tendencias del delito.
—¿Esa lucha contra el crimen organizado demanda más recursos o mayor articulación con la Justicia y capacitación?
—Koplin: Toda capacitación merece nuevas tecnologías, por lo pronto creo que es una gran inversión que tienen que hacer las instituciones a efectos de contrarrestar ese avance del delito en nuestro país.
—Duarte: La tecnología tiene un costo importante, de hecho a medida que avanzamos es notable cómo lo que hoy es lo último, pasó una semana y ya se está usando otra cosa. El costo sin dudas que tiene un valor importante porque para obtener la capacitación y los elementos para trabajar a ese nivel de tecnología se necesita una inversión.

Capacitación
Las jornadas de capacitación en la Facultad de Derecho tuvieron como broche conceptos vertidos por los jueces federales de Corrientes, Juan Carlos Vallejos y de Goya, Cristina Pozzer Penzo, así como de los fiscales federales Carlos Schaefer y Flavio Ferrini. 
Del encuentro participó no solo la Prefectura, sino también la Gendarmería, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Policía Federal, así como policías y servicios penitenciarios de Corrientes, Chaco y Formosa.
En ese sentido, los organizadores -en un todo de acuerdo con que las provincias avancen legalmente hacia el combate al narcomenudeo- destacaron que es vital la integración de fuerzas nacionales y locales.
“Integración es sinergia”, repasó uno de los responsables de las charlas, el director del Centro de Capacitación en Inteligencia e Investigaciones de la Prefectura, Marcos Carrillo, al valorar el intercambio que se produjo entre diversos sectores de la Argentina. 
“La capacitación es importante para seguir adelante en esta lucha contra el narcotráfico y para defender a la sociedad”, subrayó Koplin.
Y al mismo tiempo Duarte destacó que “si no hay capacitación, no hay profesional que valga”.
“Si no estamos capacitados, no estamos en condiciones de salir a la calle a cumplir las funciones en forma eficiente, es fundamental”, añadió el jefe de los agentes de inteligencia de la Prefectura Naval Argentina.