Las primeras audiencias públicas de la investigación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que podría derivar en un juicio político al presidente Donald Trump comenzarán dentro de una semana, informó ayer la oposición demócrata.
Los tres primeros testigos que hablarán en público ante los comités que investigan a Trump ya comparecieron en octubre a puerta cerrada, y el bloqueo de la Casa Blanca a nuevos testimonios promete complicar la posibilidad de escuchar en las audiencias abiertas nuevas voces que no se hayan pronunciado sobre el caso.
El Congreso trata de determinar si hay fundamento legal para impulsar un juicio político contra Trump por su llamada telefónica del 25 de julio a su par ucraniano, Vladimir Zelenski, en la que le pidió que presionara al fiscal general para que investigara supuestos actos de corrupción del hijo del demócrata y precandidato presidencial Joe Biden, Hunter, quien trabajaba en una empresa de gas de Ucrania.
El pedido de Trump surgió de una denuncia de un informante no identificado, pero que el inspector general de la Comunidad de Inteligencia -que reúne a 16 organismos, incluida la CIA-, Michael Atkinson, consideró creíble, según la cual Trump pidió a Zelenski que intervenga para ayudar en su reelección en 2020. La fase pública comenzará el próximo miércoles con la comparecencia de Bill Taylor, el embajador interino de Estados Unidos en Ucrania, y George Kent, subsecretario de Estado adjunto responsable de la política hacia el país europeo, anunció el presidente del Comité de Inteligencia de la cámara baja, el demócrata Adam Schiff.