Existen diferentes versiones sobre el caso de una mujer de Monte Caseros. Por un lado, en respuesta a denuncias realizadas desde Corrientes contra el Intendente de esa ciudad, se inició una investigación preliminar en la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex). Y por el otro, el titular del Ejecutivo Municipal Miguel Angel Olivieri, refutó la acusación y aseveró que lo único que hizo fue ayudarla para tratar de evitar que se agudizara una situación de violencia doméstica.
Desde el Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata, regional NEA, y un abogado, realizaron denuncias alegando que en enero del 2010 el Intendente presuntamente le ofreció un empleo a una mujer en un establecimiento por el cual le abonaría un haber mensual de $2.000 y que además implicaba que ella junto con su familia se trasladara hasta ese lugar.
Esa oferta laboral fue aceptada por la pobladora. Pero luego señalan que el grupo familiar tuvo que vivir en un lugar no adecuado para una vivienda. A esto, señalan, que después se sumó una denuncia de la esposa del Jefe comunal contra la pobladora que derivó en que “le retiren a sus hijos” y que a partir de eso, tanto ella como su esposo fueron explotados laboralmente.
En este sentido, en las denuncias realizadas, plantearon que a medida que pasaba el tiempo le sumaban trabajo a cambio de la misma paga e inclusive que después presuntamente le dejaron de abonar el haber correspondiente.
Descargo
Al ser consultado sobre el caso, el intendente Miguel Angel Olivieri expresó a este diario que “lamentablemente están induciendo a la mujer a ser parte de una operación política a través de distintos medios”. Al mismo tiempo destacó que “está siendo usada por un dirigente opositor que busca desprestigiarme”.
Sobre esto, explicó que años atrás “primero como persona y luego como intendente, decidí ayudar a una familia que está atravesando problemas debido a hechos de violencia doméstica por parte de esa mujer contra sus hijos. Esto no quería hacerlo público, pero ante esta circunstancia tengo que contarlo”. En tanto, remarcó que “de todo eso existen pruebas porque están las denuncias realizadas en la comisaría”.
Fue en ese contexto que, sostuvo, “accedí a prestarle una vivienda en el lugar que yo alquilaba para que pudieran estar ella junto con su esposo, su hijo más chico y su nietita. Inclusive vivir allí le beneficiaba en el hecho de que a su esposo le quedaba más cerca su trabajo”.
“Cuando se mudaron ellos llevaron sus ovejas, gallinas, etc y durante dos años y medio tuvimos una excelente relación. Por eso, soy el padrino tanto de su hijo menor como de su nieta. Sin embargo, todo cambió cuando en diciembre del 2018 le dije que se tenía que retirar, porque yo ya no podría seguir alquilando el establecimiento”, detalló Olivieri.
Tras lo cual continuó: “Nunca la obligué a realizar trabajos para mí porque ella nunca trabajó para mí. Y tanto mi familia como yo nos ocupábamos de realizar todas las tareas en ese lugar, limpiábamos los desechos de los animales y cortábamos el pasto”.
La controversia, según lo expresado por el Jefe comunal, se generó cuando él le solicitó que se mudara porque “como yo dejé de alquilar el establecimiento, debía restituirlo a su propietario”.
“Ella se niega a dejar el lugar pese a que en la audiencia de conciliación que se realizó el último miércoles en el marco de la causa judicial que existe sobre el caso, admitió que no tiene derechos sobre esa propiedad. Es más, es mentira que no tiene casa. No es así. Ella tiene una vivienda en la que están sus otros hijos”, remarcó Olivieri.
Y por último, señaló que “lamentablemente la están usando para una operación política en mi contra. Me genera mucha tristeza porque cuando me pidió una mano no dudé en dársela, aunque ella fue candidata a viceintendenta en la lista liderada por un ex intendente peronista”.