Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) de 28 unidades del país (incluyendo Agencias de Extensión, Estaciones Experimentales e Institutos de Investigación) publicaron una nueva edición del Mapa Nacional de Cultivos para la campaña 2021/2022. El objetivo: conocer la distribución espacial de cultivos y sus cambios en y entre campañas agrícolas que describen procesos de expansión, intensificación y rotación agrícola,
Este informe presenta el Mapa Nacional de Cultivos (MNC) correspondiente a la campaña 2021/2022. De esta manera se completa una secuencia de mapas de 4 campañas agrícolas consecutivas: 2018/2019, 2019/2020, 2020/2021 y 2021/2022.
“Desde la primera edición del MNC el conjunto de agentes de Inta involucrados no dejó de crecer, incorporando conocimiento local y técnico, desarrollando y ajustando el protocolo de relevamiento, enriqueciendo la evaluación de los resultados, aumentando así la provisión de más y mejor información cartográfica al sector agropecuario”, indicó Santiago Banchero, especialista en sistemas de información del Instituto de Clima y Agua del Inta y uno de los desarrolladores.
En esa línea, agregó: “La disponibilidad de información a escala detallada y con alcance nacional de la ubicación de los principales cultivos extensivos constituye una herramienta clave para la planificación de la producción, transporte, acopio de productos y distribución de insumos”.
Por cuarto año consecutivo y en forma repetida en el tiempo, el Inta genera esta información que le permite a la Argentina sumarse al reducido grupo de países que cuentan con sistemas satelitales de seguimiento de cultivos extensivos para grano, como los que cuentan los Estados Unidos (Nass), China (CropWatch), Canadá (Aafc) y Europa (Mars), entre otros.
“Es así que se pudieron observar situaciones donde fue frecuente la repetición de un mismo cultivo, frente a situaciones donde se presentó mayor rotación. El mapa nacional muestra el patrón de distribución de casos con diferente frecuencia de cultivos de soja de primera a lo largo de las cuatro campañas analizadas. Una alta frecuencia de soja de primera en la rotación, como la observada en parte de la zona núcleo, puede poner en riesgo la sustentabilidad de los sistemas de producción. Evaluar las posibles causas de este patrón de distribución, permitirá proponer políticas públicas que incentiven la realización de buenas prácticas agrícolas”, comentó por su parte Diego de Abelleyra, investigador del mismo instituto.