Una de las imágenes características de Dubái corresponden a la silueta costera del hotel más lujoso del mundo, el Burj Al Arab Jumeirah, que promete una experiencia irrepetible en esta ciudad de los Emiratos Árabes Unidos. Desde hace 20 años la imagen del establecimiento de 7 estrellas da la vuelta al mundo pues el edificio de 321 m de altura imita a un barco con sus velas desplegadas. Sofisticado, impactante y caro, pero no imposible. Justamente, la cadena con su filosofía de ofrecer una estadía excepcional en cada uno de sus hoteles, tiene varias propiedades más en el mismo destino.