Las doctoras Nora Gabriela Chaves Caballero, María Mercedes Sosa y Nora Alicia Infante, titulares de los Juzgados de Familia N° 1, N° 2 y N° 3 de Capital que trabajaron durante la feria de verano, señalaron que ingresaron 253 causas por violencia tanto familiar como de género. Estimaron que esa cifra representa un 70 % más de lo ingresado en el mismo período anterior. Además, se trabajó con los expedientes habilitados en otras materias urgentes de la competencia.
Indicaron que por esos 253 casos se dictaron en total 1.611 providencias, esto es, actos de decisión tendientes a avanzar con cada situación judicial planteada.
Las magistradas expresaron que esa cifra revela al menos dos grandes indicadores. Por un lado, la alta conflictividad social en que está sumergida la sociedad, y la vulnerabilidad social y económica extrema de las personas —en su gran mayoría mujeres— que acuden a los estrados judiciales para encontrar alguna respuesta.
Recordaron que desde el 2017 las víctimas de violencia familiar y de género pueden presentarse directamente en los Juzgados de Familia, que tienen por protocolo competencia en violencia y turnos consecutivos, y realizar la denuncia sin ir necesariamente primero a las comisarías.
Sin embargo, coincidieron en que la Justicia no puede prevenir, sino actuar ante los requerimientos, ya que la prevención es resorte de otros organismos del Estado, que tienen a su cargo también la asistencia posterior.
Señalaron que, en algunos casos, el objetivo que persigue el procedimiento de la violencia familiar y de género se desvirtúa y se reciben denuncias que son desacuerdos en la convivencia que debieran solucionarse en el ámbito familiar. “No todo conflicto es violencia y hay situaciones que deben ser resueltas en el seno de la familia, apelando a la autonomía de la voluntad y el principio de libertad”. (IRB)