Recientemente el gobernador de Córdoba, Schiaretti, dijo que más de $190.000 millones le ponemos los argentinos a la empresa de aguas y cloacas de Capital Federal y el conurbano.
Venimos esclareciendo en distintos capítulos cómo el federalismo es derrotado, los argentinos pagamos el agua y cloaca del Amba (Caba y conurbano bonaerense), en este caso hay una empresa nacional que presta el servicio, denominada “AySA”, que maneja un presupuesto de $190.000 millones, que fuera puesto a luz en Corrientes cuando tratamos el presupuesto provincial 2022, donde expresamos lo que los argentinos le damos al centralismo porteño.
El dinero para aguas y cloacas es mayor que el presupuesto anual completo de una provincia del Nordeste, sin ningún fundamento, solo producto del hegemonismo y la arbitrariedad. En eso hay un pacto de silencio entre Rodríguez Larreta, Fernández y Kicillof.
Esta manifestación de injusticia es histórica y persistente, desde que utilizaron para independizarse de España el Cabildo de Buenos Aires, la teoría del “hermano mayor”.
Debe reeditarse un libro para esclarecimiento y recuperación del federalismo, como lo es el del correntino Justo Díaz de Vivar, “Las luchas federales”.
Para entender el futuro debemos conocer el pasado a través de libros imprescindibles, como las memorias de Pedro Ferré y cuestiones federales, instrumentos que son guías a futuro.
Analizando estos capítulos que venimos haciendo secuencial y por tema, nos desafían a desarmar un entramado de injusticias y distorsiones que forman un país inviable, centralista y de distintas velocidades, donde 4 provincias y la ciudad autónoma representan en el país con el 80 % del PBI, población, exportaciones, y las 19 provincias restantes solo poseen el 20 %, y si se mira el gasto público del presupuesto nacional y cómo se orienta por jurisdicción, es una profundización del desarrollo desigual.
En un mismo país se vive de acuerdo a la región en donde uno está, el acceso y costos de los servicios tienen distintas realidades, por eso recuperar el federalismo es el desafío estratégico y pendiente.
Denunciar discriminaciones no es un llanto ni ninguna fuga para adelante, es revertir la triste realidad que agrava nuestro futuro y es un desafío pendiente.
Los anestesistas provinciales piensan que eso no tiene importancia.