Ucrania enfrentó una noche complicada. En Kiev, con la oscuridad, han vuelto a escucharse detonaciones. El presidente ucranio, Volodimir Zelenski, se ha dirigido a la nación con un mensaje pesimista: “Esta noche será la más dura. Debemos resistir”, ha dicho en un video. “Muchas ciudades de nuestro país están siendo atacadas: Chernihiv, Sumy, Járkov, nuestros chicos y chicas del Donbás, las ciudades del sur, Kiev...”, ha enumerado.
“Esta noche el enemigo utilizará todos los medios disponibles para romper nuestra resistencia, no podemos perder la capital”, ha insistido, y ha pedido a la población que resista. “El destino de Ucrania se está decidiendo ahora mismo”.
A su vez, el Ejército ucranio no escuchó la petición del presidente ruso de deponer las armas, y ayer Vladimir Putin les pide que den un golpe de Estado. “Tomen el poder en sus manos. Para nosotros será más fácil llegar a un acuerdo con ustedes que con esta pandilla de drogadictos y neonazis que ocuparon Kiev y tomaron como rehén a todo el pueblo ucraniano”, dijo el mandatario con la vista fija en la cámara durante una reunión de su Consejo de Seguridad, donde escuchó las últimas novedades del frente.
“Hago una vez más un llamamiento al personal de las Fuerzas Armadas de Ucrania. No permitan que los neonazis y los Banderivtsi usen a sus hijos, esposas y mayores como escudos humanos”, afirmó Putin en referencia a Stepan Bandera, uno de los líderes de los nacionalistas ucranios que colaboraron con el Eje en la Segunda Guerra Mundial. Según el discurso del Kremlin, los extremistas ucranianos controlan el poder del país, aunque la realidad es que en las elecciones de 2019 el partido de ultraderecha Svoboda, uno de los grandes protagonistas de las protestas del Maidan, apenas superó el 2,1 % de los votos. En el segundo día de la invasión de Ucrania, las tropas rusas ya han llegado a Kiev, pero el Ejército ucranio se resiste a rendirse.
Consciente de que los ataques y el avance de las tropas del Kremlin no dejan de aumentar, el banco central de Ucrania ha abierto una cuenta para lograr fondos que sustenten el Ejército al tiempo que se reparten armas entre reservistas.
Los combates llegaron este viernes cerca del centro de Kiev. Mientras, las explosiones y la alerta en forma de sirena no cesan.
También se extienden los controles policiales en diferentes vías de comunicación, cuando miles de personas se encontraban ya refugiadas en los túneles del metro y se acercaba el toque de queda que impera desde las diez hasta las siete de la mañana.
Mientras, el Gobierno ucranio propuso al ruso negociar su estatus de neutralidad a cambio de la paz.
El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, confirmó que el mandatario está dispuesto a hablar con las autoridades ucranias en Minsk, la capital de Bielorrusia, pero ello no significa una tregua.
(JML)