“Todo innovador no es celoso de lo que sabe”. Este parece ser el mantra de Germán Nagahama Schell, el argentino que acaba de ganar la medalla de oro de la Exposición Internacional de Invenciones de Ginebra en la categoría de Seguridad por un nuevo sistema de emergencia que usa lámparas de agua.
Nagahama, hijo de un padre peruano descendiente de japoneses y una madre argentina con ascendencia alemana, ganó en “el mayor evento anual del mundo dedicado exclusivamente a la invención”, según lo explica la página web de la feria. La meca de los inventores organizó su edición número 48 de forma virtual este año y el argentino se inscribió en febrero para participar con su lámpara de agua.
El inventor de 45 años, dueño con su esposa de dos casas de electrónica —una en el barrio de Wilde, donde viven— tomó un rumbo insospechado cuando se animó a experimentar con la electrónica, la física y la electroquímica.
No es científico, ni ingeniero, pero sí se califica como un gran “entusiasta de la electrónica y la computación”. “Soy una persona muy curiosa, armé mi primera computadora solo con mis manos, sin mucha información, en la época preinternet”, contó a Tiempo Argentino.
(EN)