Una empleada administrativa del estudio de uno los arquitectos juzgados y dos ingenieros declararon ayer en la continuidad del juicio por el hecho ocurrido el 22 de marzo del 2012, cuando 11 obreros trabajaban en altura en una obra con el hormigonado de una escalera ubicada debajo del tanque de agua. Al no tener la mezcla vertida, se produjo el derrumbe del encofrado del tanque con el hormigón bombeado dentro de él, provocando la muerte de 8 personas que cayeron al vacío. Se consideró que hubo fallas graves en la supervisión y control en el armado del encofrado que resultó defectuoso por insuficiencia de sus apuntalamientos.
Los fallecidos fueron Diego Hernán Rodríguez, Marcos Ramón Ricardo González, Jorge Ismael Acevedo, Eduardo Luciano Acevedo, William Arnaldo Valenzuela, Ramón Valentín Zacaríaz, Enrique Eduardo Fabián Sosa, y Paulo Alejandro Medina. Quienes recibieron lesiones graves fueron Luis Alberto Pelozo y Nelson Adrián Valenzuela, y lesiones de carácter leves José Augusto Molina.
El Tribunal está compuesto por los doctores Raúl Juan Carlos Guerín, Cynthia Godoy Prats y Ana del Carmen Figueredo.
(NG)