Las maniobras de evasión y contrabando en el mercado de productos agropecuarios se observan cada vez más seguido en los controles que se realizan en las rutas, sobre todo en el norte del país, hacia donde se dirigen los camiones cargados de cereales y granos que pretenden llegar con la mercadería a los países limítrofes. Ahora, la Justicia Federal pretende profundizar la investigación sobre un cargamento de soja de Entre Ríos, secuestrado en Corrientes.
El episodio ocurrió el 30 de julio 2021, en el paraje Cuay Grande, a la altura del kilómetro 669 de la ruta nacional 14. Efectivos del Escuadrón 57 Santo Tomé de Gendarmería Nacional controlaron dos camiones: un Iveco con semirremolque procedente de Colonia Caseros (Concordia) y otro de igual marca que había salido de la zona rural de Santiago del Estero. Ambos, según declaraban, transportaban soja desactivada a granel, con destino final a ruta costera N° 2, en El Soberbio, Misiones.
Al momento del control, solicitaron a ambos choferes la documentación que avale el legal transporte de la mercadería en cuestión. La primera irregularidad era que iban sin las cartas de porte correspondientes.
Sí presentaban facturas tipo B y del cotejo efectuado a ambas facturas no surgieron novedades. No obstante, constataron inconsistencias entre el pesaje declarado y el real, como también que se trataba de soja activada y no “desactivada”.
El juez federal de Paso de los Libres, Gustavo del Corazón de Jesús Fresneda, consideró que “se estaría ante una maniobra de transporte interno de granos, con documentación apócrifa utilizada como ardid para evadir el pago de tributos (evasión fiscal), o bien ante un transporte internacional de granos con destino final a otro país, por un paso no habilitado, impidiendo los controles aduaneros (tentativa de contrabando de exportación). Y, en ambos supuestos, frente a una posible defraudación a la Administración Pública, no pudiendo esta hipótesis ser descartada, conforme el estado primigenio en el que se halla la investigación”.
En tanto, el fiscal federal de Entre Ríos, Fabián Martínez, cuestionó que no hay pruebas contundentes que sostengan la hipótesis del contrabando, por lo que solicitó que la causa sea enviada al Juzgado Federal entrerriano, que es donde se podría investigar lo que sí se encuentra acreditado: “La conducta ilícita consistente en el acceso al sistema informático de la Afip, con la clave fiscal del titular para cargar facturas con datos inconsistentes y/o falsos, con el objeto presumiblemente de evadir posteriores controles de ruta a lo largo del trayecto”, precisó el diario Uno de Entre Ríos.
La Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes recibió el cuestionamiento de la Fiscalía, pero confirmó lo resuelto por el juez: “Estando recién en los inicios de la investigación, no es posible descartar, sin más, que los hechos que se investigan pudiesen encuadrar en la figura de contrabando de exportación, con independencia de que, a posteriori, el encuadre típico correcto lo sea en la figura de evasión tributaria, a la que pareciera aferrarse la fiscalía. Máxime, cuando el modus operandi utilizado, aparece, prima facie, como un delito medio cuya finalidad es la comisión de otro delito de mayor entidad, cuya precisión será objeto de pesquisa en la presente causa”.
(NG)