Cerca de 1000 personas fueron detenidas ayer en operativos en Turquía, incluyendo a decenas sospechosas de estar vinculadas con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que reivindicó un atentado en la capital turca, Ankara, en el que resultaron heridos dos policías el domingo pasado, informó el Gobierno.
El ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya, dijo que 928 sospechosos fueron detenidos en 64 de las 81 provincias del país en operativos desplegados por las autoridades turcas, incluyendo a 67 personas supuestamente ligadas a la estructura de inteligencia del PKK, que busca independizar zonas de mayoría kurda del sudeste de Turquía.
Más de 13.000 agentes de seguridad participaron de los 466 operativos en áreas rurales, informó el portal de noticias turco TRT.
El ministro Yerlikaya informó a través de su cuenta de X (antes Twitter) que se incautaron 744 pistolas no registradas, 24 rifles de cañón largo y 74 escopetas no registradas en los operativos realizados a lo largo del país.
El PKK, un grupo kurdo cuya guerra de más de cuatro décadas con el Estado turco ya dejó decenas miles de muertos, reivindicó el ataque del domingo contra el Ministerio del Interior en la capital turca, que fue perpetrado por dos hombres.
Uno de ellos se hizo estallar frente a la garita del policía de guardia y el otro fue abatido antes de poder entrar en el recinto.