En un contexto en el que la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se estabilizó en torno al 3% y mostró señales de haber interrumpido su sendero descendente, el ministro de Economía, Luis Caputo, admitió un “retroceso” en el proceso de desinflación y lo atribuyó a factores vinculados a la demanda de dinero. “No puedo forzar a la gente a tener pesos en el bolsillo”, dijo frente a empresarios.
Afirmó además que ya tiene identificadas las fuentes para hacer frente al pago de la deuda por unos US$9000 millones en momentos en que el riesgo país se aceleró levemente por los efectos financieros adversos que genera la guerra en Medio Oriente y por el bajo monto de reservas acumulado por el Banco Central (BCRA) más allá de las compras que la entidad financiera sigue haciendo en el mercado.