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Hace falta más que un peso digital

Por El Litoral

Jueves, 05 de octubre de 2023 a las 17:14

El actual Ministro de Economía y candidato a presidente del oficialista Unión por la Patria, Sergio Massa, anunció en diversos foros y con mayor eco durante el debate de candidatos realizado en Santiago del Estero el domingo último, que pretende desarrollar una moneda nacional digital. El peso digital.
Pero, ¿qué problemas pretende solucionar con esta vieja nueva moneda? 
“Argentina tiene más del 40% de la economía en negro. Si no resolvemos eso estamos frente a un problema y la economía digitalizada también te rompe los bolsones de corrupción porque es el límite más franco y más duro que le podés poner”, señaló Massa en diálogo con el canal C5N.
Es que, según dijo, este asunto viene atado al de una ley de blanqueo de capitales.
En el caso de llegar a la presidencia, Sergio Massa deberá no sólo persuadir de la conveniencia de adoptar un peso digital sino además lidiar con las complejidades inherentes a desarrollarlo. La Argentina se encuentra actualmente investigando los usos potenciales, pero países incluso mucho más pequeños como Las Bahamas y Jamaica, han tardado años en desarrollar un piloto y aprobarlo.
Por ende, es improbable que la Argentina vea un peso digital en el corto plazo, si es esa siquiera nuestra moneda en los próximos meses. Digital, en billete, o en el banco, el problema del peso no se solucionará creando nuevos formatos sino atacando los problemas que día a día erosionan el valor que este representa.
Es decir, la inflación, el principal problema que afecta a la Argentina, deberá ser combatida por muchas más herramientas que una billetera de pesos validados en plataformas electrónicas.
El economista del Banco Mundial Nicolás Maffei explicó en un artículo aparecido en el diario Perfil, todo eso y además, que “las monedas digitales aún se encuentran globalmente en etapas muy incipientes; a la fecha, solo tres países tienen monedas digitales en funcionamiento: Jamaica, Las Bahamas y Nigeria.
Mientras tanto, sólo seis países tienen un piloto en desarrollo (Rusia, China, India, Arabia Saudita, Tunisia, Francia y Ghana) pero con configuraciones y por motivos muy diferentes a las que aplicarían en Argentina.
Por ejemplo, en el caso de Arabia Saudita, su piloto de moneda Aber, se utiliza para agilizar y optimizar la liquidación de pagos mayoristas y transacciones con su principal socio comercial, los Emiratos Árabes. En el caso de China donde más del 90% de las transacciones de pagos se concentran en dos super apps, WeChat y Alipay, el Yuan Digital (eCNY) busca centralizar la autoridad de pagos en el Banco Central de China (PBOC por sus siglas en Inglés).
Si bien es cierto que varios organismos internacionales como el BID han expresado que las monedas digitales “pueden fortalecer la usabilidad, la resiliencia y eficiencia de los sistemas de pago y aumentar la inclusión financiera en América Latina y el Caribe”, es importante estudiar cada caso en particular.
Argentina es junto con Colombia uno de los países de mayor adopción de billeteras digitales, que funcionalmente ofrecen al usuario los mismos beneficios que un peso digital, y cuenta con más de 30 proveedores disponibles La predilección por el peso físico es usualmente un mecanismo de evasión fiscal y no una consecuencia de la falta de oferta de medios digitales de pagos. Por lo cual, desde el punto de vista de inclusión financiera, es difícil vislumbrar un caso donde el peso digital pueda generar una oferta superadora por sobre los medios de pago que ya existen.
Finalmente, las monedas digitales son representaciones y por ende tienen exactamente el mismo valor que un peso físico o un peso electrónico, por lo que no ayudarían a combatir la inflación o modifican el dinero circulante”.
Sin dudas, falta más que una nueva forma de pago.
 

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