La autopsia que se le practicó al cuerpo del niño que murió en una pileta en la localidad de Santa Rosa determinó que el deceso fue a causa de “asfixia por sumersión en medio líquido”.
Según remarcaron “el informe es concluyente, ratifica lo actuado apenas sucedido el hecho y fue firmado por todos los profesionales médicos que intervinieron, incluidos los dos peritos de la querella". El último jueves, el Instituto Médico Forense del Poder Judicial (IMF) le practicó la autopsia ordenada por el juez de Garantías de Santa Rosa, Dr. Oscar Ignacio Dubrez, al cuerpo del niño Matías Andrés Sosa. Tras un exhaustivo examen cadavérico, no halló ninguna lesión traumática ni indicadores indirectos de que hayan existido, señaló la Justicia. En solo 72 horas, el IMF desplegó el amplio operativo para poder peritar el cuerpo, trasladándolo de Buenos Aires a Corrientes. Además, se ordenaron estudios toxicológicos sobre las muestras tomadas de hígado y lixiviado, cuyo informe demandará al menos diez días, y será complementario de la autopsia.
El informe –luego del proceso de autopsia y los estudios radiológicos– es concluyente respecto de que “no se han constatado lesiones traumáticas ni indicadores indirectos de que hayan existido” y que “se han observados hallazgos indicadores de un síndrome asfíctico”. Es decir, que tuvo “privación de oxígeno”, en este caso en un medio líquido. La autopsia se llevó a cabo bajo la dirección del doctor José Luis Gálvez se hizo la autopsia médico legal junto a los médicos forenses, doctor Javier Del Río y la doctora María Lorena Geibel. En todo momento del proceso estuvieron presentes los médicos designados por la querella y la defensa, doctora Laura Leonor López y doctora Luis Oreste Acevedo.
El proceso se documentó en 198 fotografías, más las imágenes radiográficas.
El estudio fue solicitado por Andrea Klaus, la mamá del niño de 2 años que murió ahogado en febrero último cuando estaba al cuidado de su padre.
(WA)