En medio de las negociaciones entre China y el gobierno de Javier Milei por el segundo tramo del swap de monedas que Argentina necesita en momentos de escasez de reservas, una versión trascendida en la prendsa metropolitana indica que habrá demoras por el entorpecimiento de las gestiones en base a diferencias entre ambas administraciones.
La semana pasada, el presidente Milei envió una carta al presidente Xi Jinping, en la que le solicitaba su mediación para acelerar la disponibilidad del swap, utilizable para pagar importaciones de ese país en moneda china y eventualmente también para hacer frente a pagos de la deuda con el FMI. El Presidente mostró, en ese vínculo, su disposición a tener un contacto telefónico con Xi Jinping en el plazo más corto posible, y multiplicó sus gestos de acercamiento para dejar atrás sus declaraciones de campaña, en las que afirmó que no tendría vínculos de país a país con “gobiernos comunistas” como China, el segundo socio comercial del país, mientras privilegia su alianza con Estados Unidos, Israel, y “las democracias de Occidente”.
En el gobierno chino tomaron nota de la confirmación de distintos embajadores del nuevo gobierno en países como Estados Unidos, Israel o Brasil, mientras que la delegación en China aún espera el anuncio del reemplazo de Sabino Vaca Narvaja al frente de la delegación argentina en Beijing. Así como molesta que Mondino se haya referido a los derechos soberanos de Taiwán (que China considera parte de su territorio) en otra oportunidad.