n Ucrania aseguró ayer que su ejército “avanza” en su contraofensiva a pesar de una “poderosa resistencia” de las tropas rusas, sobre todo en el frente sur, mientras el director del organismo de vigilancia nuclear de la ONU llegó a la central de Zaporiyia y Rusia llamó a “elecciones” en las provincias del este ucraniano ocupadas durante la guerra, aunque aún escenario de combates.
La viceministra de Defensa ucraniana, Ganna Maliar, anunció ayer que en el sur hay “un avance gradual pero seguro” de las tropas compatriotas, a pesar de una “poderosa resistencia” de las tropas rusas.
“Las fuerzas armadas ucranianas se enfrentan al minado total de los campos”, señaló, refiriéndose también al “uso de drones explosivos” e “intensos bombardeos” rusos, reseñó AFP.
De acuerdo con la funcionaria, las fuerzas ucranianas han avanzado “más de tres kilómetros” en los últimos diez días en el área de Bajmut, agregó Maliar en una conferencia de prensa, diciendo que “el enemigo está movilizando reservas adicionales”.
En medio de la contraofensiva ucraniana, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea), el argentino Rafael Grossi, llegó ayer a la central nuclear de Zaporiyia, ocupada por Rusia.
Su objetivo es determinar si esta gigantesca instalación está en peligro por la destrucción de la represa de Kajovka en el río Dnieper, cuya agua se utiliza para enfriar los seis reactores.
La central atómica sufrió bombardeos desde que el Ejército ruso la tomó al inicio de la invasión a Ucrania, el 24 de febrero de 2022, y Grossi ya advirtió múltiples veces sobre el riesgo de que un ataque provoque una fuga radiactiva catastrófica.
La situación se agravó luego de que un ataque destruyó la semana pasada la represa de Kajovka, de la vecina provincia de Jerson, que causó una reducción del nivel de las reservas de agua de su embalse, que enfrían los seis reactores de la central. Grossi, director general del OIEA, dijo el pasado miércoles a su llegada a Kiev que no había “peligro inmediato”, pero que el nivel de agua de la piscina de refrigeración era motivo de preocupación.
“Quiero hacer mi propia valoración, ir allí, hablar con la dirección sobre las medidas que han tomado y luego establecer una evaluación más definitiva del peligro”, explicó.
Por otra parte, Rusia reiteró ayer su compromiso con el principio de impedir el inicio de una guerra nuclear, declaró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores rusa, María Zajarova.
“Rusia está plenamente comprometida con el principio de la inadmisibilidad de la guerra nuclear, en ella nunca puede haber un ganador, nunca debe ser iniciada”, dijo Zajarova ante la prensa en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
A su vez, desde Moscú la Comisión Electoral rusa anunció que celebrará “elecciones” locales el próximo 10 de septiembre en los territorios ucranianos ocupados durante la guerra, y que el Kremlin reivindicó como anexados en septiembre pasado.
Según la comisión, estos comicios tienen como objetivo elegir a asambleas regionales y consejos municipales, en un momento en el que arrecian los combates en estas cuatro regiones: Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jerson.