El ciclo de cine del Museo de Bellas Artes Juan R. Vidal proyectará el viernes a las 20 “La chica danesa”, una adaptación de la novela homónima de David Ebbershoff que narra la historia real del matrimonio de pintores daneses Einar y Gerda Wegener.
La trama del film presenta a Einar, paisajista de cierto renombre en su país, que vivió gran parte de su vida en un sexo equivocado. Cuando comenzó a posar como modelo femenina para su esposa, su verdadero ser se liberó y comenzó su transformación a Lili Elbe, la mujer que siempre vivió en él. Gerda le acompañó durante toda su metamorfosis aún como su esposa y amiga.
Posee una magnífica fotografía a cargo de Danny Cohen, el favorito del director, que capta a la perfección la luz fría del norte de Europa, dejándose influenciar por las austeras escenas de interiores pintadas por el danés Vilhem Hammershoi, donde la luz parece deslumbrar a través de los cristales de las ventanas.
Las escenas con luz artificial se vuelven fastuosas con los impresionantes escenarios art nouveau de los salones artísticos parisinos de la época, o el bosque de tutús de las bambalinas del ballet, donde abundan los tonos rojizos, azafrán y dorados, mientras que los interiores y exteriores daneses se colorean en grises. Estos tonos coinciden además con los que dominan en la estética del protagonista según sea Einar o Lili.
La historia de la pintora Lili Elbe sucedió hace casi 100 años atrás y a pesar de esto trata y desarrolla una temática absolutamente contemporánea como es la cuestión de género, sobre la cual se ha avanzado, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Lili fue y es la representación de la angustia que significa no poder ser completamente uno, fue y es un ejemplo de valentía: por asumir frente al resto sin resquemores y sobre todo por asumirse a ella misma, dándose la posibilidad de existir sin barreras. “La chica danesa” mezcla de manera perfecta lo difícil y conmovedor, junto con la belleza de ver a alguien siendo en libertad.
(VAE)