Se llevó a cabo una nueva audiencia en el juicio contra 15 personas acusadas de integrar organizaciones criminales de trata de personas en Paso de los Libres.
En el debate compareció una de las 36 víctimas, que en un crudo relato reveló el circuito prostibulario del que formaban parte instituciones como la Comisaría, el municipio, el hospital y el juzgado al que acudió en busca de ayuda. Ahí le entregaron una declaración ya redactada que debía firmar como suya, cuando aún no había declarado y tampoco denunciado con nombres y apellidos a quienes formaban parte de la organización que actuaba con absoluta impunidad en la ciudad fronteriza.
Está previsto que en el juicio declaren al menos 15 víctimas, en tanto se intenta localizar al resto de las mujeres que fueron maltratas y sometidas a diferentes vejaciones para darle la oportunidad de contar su experiencia. El Litoral pudo conocer que entre las víctimas hay mujeres de la República Dominicana y de varias provincias de la Argentina como Chaco, Misiones, Formosa, Entre Ríos, Córdoba y Corrientes.
El diario La Voz dio a conocer el testimonio de una mujer cordobesa que vivió cuatro años de lo que ella denomina un “infierno”. Recuerda que se hacían allanamientos de fuerzas de seguridad local, pero eran todas “actuaciones” o los dueños del lugar eran advertidos por las mismas fuerzas y luego todo quedaba en la nada. Hasta que en 2016 se hizo el allanamiento luego de la investigación de la jueza Pozzer Penzo y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex).
La mujer cuenta con protección de organismos que acompañan a víctimas de trata de personas, aunque asegura que no es suficiente para todo lo que vive una sobreviviente de este delito, que tiene que reconstruir su vida completa de un día para el otro y reponerse no de una violación, sino de miles de violaciones y un contexto de manipulación terrible. La mujer, de quien se preserva la identidad, busca justicia no solo por ella sino también por su hija, que también fue abusada por los proxenetas.
“Estos lugares contaban con habilitación municipal, hacían propaganda en las radios. Los dueños de los prostíbulos conseguían los preservativos gratis que daba el Gobierno y nos los vendían a nosotras. Teníamos que pagar todo, el alcohol, los preservativos. También inventaban un sistema de ‘multas’ para sacarnos todo lo que recaudábamos para mantenernos cautivas. Si tenías frío y te abrigabas, te cobraban multa, igual que si mirabas el celular”, asegura la mujer.
La dura historia de vida de esta víctima comenzó desde su nacimiento. Fue abandonada de bebé y pasó su infancia y adolescencia transitando distintas instituciones de Córdoba. En un momento la llevaron a la casa de un hermano que abusó de ella. La volvieron a institucionalizar. A los 18 salió de allí sin nada y comenzó a trabajar limpiando casas de familia. Tuvo a su primera hija y ocho años después, a su segundo hijo.
Cuando el más pequeño tenía un año recibió una oferta para ir a trabajar a Corrientes. Se llenó de esperanzas. Era lo único que tenía para poder mantenerlos. Dejó a su hija a cargo de una allegada y al más chiquito con una niñera. En un momento dado tuvo que llevarse a su hija a Corrientes y es allí cuando abusan de ella.
Al ser rescatada, le costó recuperar a su hijo más chico, pero pudo reconstruir su vida. El debate se reanudará luego del receso de invierno con el testimonio de mas mujeres que vivieron una verdadera pesadilla en Paso de los Libres.
(NG)