Talleres de Córdoba, subcampeón del fútbol argentino, comenzó con buen paso en la Copa de la Liga al imponerse anoche como visitante de Gimnasia y Esgrima La Plata por 3 a 0 en un partido válido por la zona “A”.
El equipo cordobés obtuvo un triunfo claro e inobjetable ante un Gimnasia que mostró un flojo rendimiento y ya lleva nueve partidos sin conseguir la victoria.
El ímpetu del Lobo duró sólo cinco hasta que Benjamín Domínguez desperdició un mano a mano ante Guido Herrera. Después Talleres, a pesar de las ausencias y del recambio, se acomodó y lo superó individual y colectivamente.
Por las bandas, con Benavidez y Angulo por derecha, Sosa y Depietri por izquierda, la visita encontró los caminos hacia la victoria. El primer gol, por caso, llegó con un desborde de Ramón Sosa, quien localizó a Nahuel Bustos en el centro del área y lo dejó de frente al arco para la definición certera ante el indefenso Tomás Durso.
Al equipo de Gandolfi solo le faltó puntería para liquidar el partido más temprano. Antes del descanso, Gimnasia tuvo una chance con un débil remate de Tarragona a las manos de Herrera.
La “T” aguantó esos primeros minutos y desde los 20 volvió a ser el dueño del juego. El paraguayo Sosa, la gran figura del partido, tuvo dos chances y careció de eficacia.
Y a los 36, Leonardo Morales tocó con la mano en el área, el árbitro no sancionó la falta, pero a instancias del VAR cambió de postura, cobró penal y expulsó al defensor del Lobo. Sosa con un remate fuerte y alto al palo izquierdo puso el 2 a 0.
Cerca del final Talleres lo liquidó. El correntino Jose David Romero habilitó a Sosa, que enganchó y con su tiro cruzado puso el 3 a 0 final.
El partido se terminó con insultos para el elenco local y con protestas para el árbitro Sebastián Zunino.