Los Alonsitos celebraron en la capital porteña sus 38 años de trayectoria. El chamamé, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, fue el protagonista de la velada. El grupo correntino invitó a danzar y a disfrutar de la esencia de esta fiesta del litoral, una tradición que es un orgullo para la música y el folklore argentino.
Un repertorio que tuvo los infaltables Eterno Amor, Niña del Ñangapiri, Kilometro 11, Todo el mundo a Cantar, Puerto Tirol entre otros que hicieron que el festejo siguiera en ascenso y la peña correntina se hiciera sentir en los pasillos de La Trastienda, también con populares popurrís que hicieron que todos se unieran en un baile y sapucais. El espíritu del carnaval también se apoderó de la noche gracias al reconocido trío.
Los Alonsitos regresaron a Buenos Aires para brindar un encuentro único con su público en La Trastienda.
VAE