Una protesta contra los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán terminó con violentos incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad. La movilización se realizó este sábado para cuestionar el elevado gasto público del evento y sus consecuencias urbanas y ambientales.
Según informaron medios locales, unas 5.000 personas participaron de la marcha convocada por el Comité Olimpiadas Insostenibles, un espacio que nuclea a organizaciones estudiantiles, ambientalistas y agrupaciones de izquierda.
La columna recorrió unos cuatro kilómetros, desde el barrio de Porta Romana hasta Corvetto, en el sur de la ciudad. Entre los símbolos de protesta más visibles se destacaron árboles de cartón, utilizados para denunciar la tala de bosques y el impacto ambiental de las obras.
Los enfrentamientos
Los organizadores habían planteado evitar el paso por zonas vinculadas directamente a las sedes olímpicas. Sin embargo, la tensión aumentó cuando un grupo reducido protagonizó disturbios en las inmediaciones del Santa Giulia Arena, uno de los escenarios clave de los Juegos.
En ese sector, los manifestantes arrojaron fuegos artificiales, cócteles molotov y otros objetos contra el cordón policial. La policía respondió con gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los grupos más violentos.
Lejos de descomprimir la situación, el operativo derivó en nuevos choques, con lanzamiento de piedras y elementos contundentes por parte de algunos manifestantes. De esta manera, la tensión siguió, encabezada por una gran pancarta con la consigna “Reconquistemos las ciudades, liberemos las montañas”, en referencia al rechazo al modelo de desarrollo asociado a los Juegos.
Hasta el momento, las autoridades no informaron un balance oficial de detenidos o heridos, aunque confirmaron un refuerzo de los operativos de seguridad en zonas consideradas sensibles. En tanto, los organizadores anticiparon que las protestas continuarán durante el desarrollo del evento deportivo.