La Justicia dio un paso clave en la causa para esclarecer la muerte de Liam Payne, el ex cantante del grupo One Direction que falleció tras caer del balcón de su habitación del hotel CasaSur en Palermo el 16 de octubre tras una posible crisis psiquiátrica provocada por la mezcla de alcohol, cocaína y sertralina, un potente antidepresivo.
El empresario Rogelio Nores, el camarero Braian Paiz y Ezequiel Pereyra, trabajador del hotel en ese momento, fueron citados a brindar declaración indagatoria por la jueza Laura Bruniard, luego de la imputación formulada el mes pasado por el fiscal Andrés Madrea, según confirmaron fuentes oficiales a Infobae. Los delitos que se le imputan son el de abandono de persona seguido de muerte -a Nores exclusivamente- y facilitación de estupefacientes a título oneroso -a Nores, Paiz y Pereyra-. El primero conlleva un máximo de 15 años de cárcel, de acuerdo al Código Penal.
No solo eso: las mismas fuentes revelan que también fueron imputados y citados a indagatoria Esteban Reynaldo Grassi y Gilda Martín, el jefe de seguridad y la gerenta del CasaSur presentes el día de la muerte. Bruniard ordenó que se les notifique de la llamada para que designen un abogado. Grassi fue quien, según fuentes del caso, realizó la llamada al 911 que alertó sobre la crisis que Payne atravesó.