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Bienvenido Señor Ministro

Domingo, 01 de febrero de 2026 a las 01:00

El ministro del Interior, Diego Santilli, estuvo en Corrientes el pasado viernes, y el programa “Las Provincias También Existen”, bajo mi conducción, le dió ese mismo día efectivamente la bienvenida a nuestra provincia.

Es para mí una satisfacción ver que el gobierno nacional ha tomado razón de que LAS PROVINCIAS TAMBIÉN EXISTEN, título y razón de ser de nuestro programa, ya sea porque la necesidad aguza el ingenio y el gobierno nacional revirtió lo que era una costumbre: que los gobernadores de provincia debían ir a Buenos Aires para plantear sus reclamos y exponer sus puntos de vista sobre la situación de cada provincia y del país.

¿Por qué digo que “la necesidad aguza el ingenio”?, porque el gobierno nacional necesita el apoyo de los gobiernos provinciales para llevar adelante su proyecto de Ley Laboral, apoyo que debe manifestarse en el Senado de la Nación a través de los representantes naturales de cada provincia. 

El gobernador Juan Pablo Valdés planteó con firmeza la posición de la provincia, de apoyo pero no de libre cerrado.

Valdés planteó con firmeza la posición de la provincia, de apoyo pero no de libre cerrado.

Para unificar criterio el gobernador se reunió previamente con nuestros legisladores nacionales: el senador Eduardo Alejandro Vischi, que a su vez es presidente del bloque de senadores de la Unión Cívica Radical, y con el diputado nacional Diógenes González, con los que cambió opiniones sobre la reforma laboral elevada por el Poder Ejecutivo, que tuvo entrada por Senado y que ya obtuvo despacho favorable de la comisión respectiva.

Es sabido que las vías de comunicación desde los puntos de producción hasta los destinos, ya sea el consumo nacional de grandes volúmenes o la exportación, son fundamentales para abaratar costos.

Pero yo quiero plantear una posición que hace al desarrollo de nuestra provincia y que debería ser tratado por el gobierno nacional, y que es el tema de la Hidrovía. Se dice Paraguay–Paraná, pero únicamente se desarrolla en el río Paraná desde la confluencia al Río de la Plata, que se conoce como vía de navegación troncal, ignorando el tramo y la confluencia por el río Paraguay, y tampoco el tramo del Alto Paraná que va de la
confluencia a Yacyretá, como punto terminal el nuevo Puerto de Ituzaingó.

Es sabido que las vías de comunicación desde los puntos de producción hasta los destinos, ya sea el consumo nacional de grandes volúmenes o la exportación, son fundamentales para abaratar costos. En este sentido, posibilitar una navegación del río Alto Paraná, desde la confluencia hasta Ituzaingó, es fundamental para dar salida a la producción del noreste correntino, ya sea té, yerba, madera y otros productos, y a su vez a la producción de la provincia de Misiones.

Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de Hidrovía?
En el debate público argentino, el término Hidrovía Paraná–Paraguay suele utilizarse para referirse a un sistema fluvial de integración regional que enlaza los puertos del interior de Bolivia, Paraguay, Brasil y Argentina con la salida al océano Atlántico. Como mencionamos anteriormente, dentro del territorio argentino, el tramo de mayor relevancia operativa es la “Vía Navegable Troncal”, por donde circula una parte decisiva del comercio exterior y que, en términos simples, funciona como una autopista acuática.

El funcionamiento de esta vía es determinante para la eficiencia logística del país. Cuando la VNT se encuentra adecuadamente mantenida, el tránsito de cargas resulta más seguro, regular y económicamente más conveniente. En cambio, cuando ese mantenimiento es deficiente, se generan sobrecostos que afectan a toda la cadena productiva: los barcos cargan menos, los tiempos se alargan y los riesgos operativos se incrementan.

La normativa nacional reconoce expresamente el carácter estratégico de la Vía Navegable Troncal y la vincula con los principios de libre navegación establecidos en los acuerdos de transporte fluvial de la Hidrovía Paraná–Paraguay. En ese sentido, a partir de 2021 se la definió como una infraestructura clave para el desarrollo económico y se dispuso un esquema de administración estatal transitoria, destinado a asegurar la continuidad del servicio mientras se avanzaba en la definición de un modelo concesionario de largo plazo.

Dragar y balizar
Dragado es, básicamente, mantener y mejorar la profundidad del canal navegable. Los ríos cambian: sedimentan, se forman bancos, se mueven los fondos, y la profundidad disponible para navegar puede variar. Si no se draga, los buques tienen que pasar con menos carga o directamente no pueden pasar en determinadas ventanas. Eso se traduce en más viajes para mover lo mismo, más consumo de combustible, más tiempo y, por lo tanto, más costos.

Balizamiento y señalización son el “sistema de guiado” del canal: boyas, marcas, luces, señalética y dispositivos que permiten navegar de manera segura y ordenada. En un corredor de alta intensidad de tráfico, con tramos sinuosos y zonas sensibles, la señalización es tan determinante como la profundidad. Por eso, en los pliegos y disposiciones oficiales, dragado y balizamiento aparecen siempre juntos: forman el núcleo del servicio. 

Qué se está licitando (y por qué se habla de una licitación en preparación)
Argentina viene revisando el modelo de gestión de la Vía Navegable Troncal, una infraestructura clave para el comercio exterior y la integración regional. En noviembre de 2024, el Estado lanzó la Licitación Pública Nacional e Internacional N.º 1/2024 para concesionar el dragado, la señalización y el mantenimiento del canal, pero el proceso fue dejado sin efecto al presentarse una sola oferta.

Tras la anulación del proceso anterior, el Gobierno inició una revisión de los pliegos y avanzó hacia un nuevo llamado a licitación, que aún se encuentra en etapa de preparación.

Al no estar definido el proceso, este resulta un momento clave para impulsar ajustes estratégicos, entre ellos la inclusión del tramo Confluencia–Ituzaingó dentro del esquema licitatorio.

La definición de este proceso es clave no solo para la logística nacional, sino también para el desarrollo federal, ya que de su correcta gestión dependen la competitividad, el crecimiento y las oportunidades productivas de las provincias, especialmente del nordeste argentino.

Por Dr. León Horacio Gutnisky
Especial para El Litoral
71 años de abogado. Empresario, docente universitario, legislador, ministro, periodista, entre otras actividades. Pero destaca siempre por el ejercicio responsable de la ciudadanía, comprometido con los problemas de su tiempo.

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