La presidenta de la Cámara Libreña de Empresarios de Transporte Automotor y de Cargas (CALIBRE), Delia Flores, dialogó en Hoja de Ruta sobre el estado del puente internacional de Paso de los Libres–Uruguaiana y remarcó la necesidad urgente de trabajos de mantenimiento.
“El puente necesita ser arreglado. Lo que se hizo fueron solo bacheos en la cabecera y un desmalezado. Con el tránsito intenso de camiones de gran porte, esos arreglos duran muy poco. El problema no es la estructura —que está en buenas condiciones—, sino la falta de voluntad política para encarar una reparación integral”, señaló Flores.
La empresaria destacó la diferencia de mantenimiento entre ambos lados de la frontera: “Del lado brasileño está pintado, señalizado e iluminado. Se nota claramente el contraste cuando pasás del tramo argentino al brasilero”.
Flores subrayó que el puente es clave para el intercambio con Brasil: “Gran parte del comercio exterior de Argentina pasa por Paso de los Libres. Incluso mercaderías que van hacia Chile desde San Pablo utilizan este paso. Nuestra aduana tiene habilitación para todo tipo de productos, desde alimentos hasta cargas peligrosas, lo que la convierte en la más completa”.
Además, resaltó la importancia de la infraestructura logística en la región: “Uruguaiana concentra la mayor cantidad de empresas de transporte de Brasil, con depósitos e infraestructura importante. Es difícil pensar en otro paso con esa magnitud de inversión”.
El rol de la cámara
La presidenta de CALIBRE explicó que la cámara no solo nuclea a unas 50 empresas de transporte de distinto porte, sino que también trabaja en la formación de choferes: “Tenemos una unidad evaluadora y un simulador de manejo. En alianza con el Grupo de Artillería 3 realizamos pruebas de pista para camiones y colectivos. Nuestro rol es generar empleo profesional en un sector donde faltan conductores capacitados”.
Flores concluyó con un mensaje directo: “El puente no está en riesgo de caerse, su estructura es sólida. Pero si seguimos con parches superficiales, lo único que logramos es deterioro estético y mayores costos para el transporte. Lo que falta no es gestión: es decisión política”.
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