El ciervo de los pantanos dejó de estar amenazado de extinción en Argentina, en un avance clave para la conservación de la biodiversidad. La especie fue recategorizada de “vulnerable” a “casi amenazada”, un cambio que refleja la recuperación sostenida de sus poblaciones, especialmente en los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes.
Protección de especies
Este logro es resultado de años de trabajo articulado entre la Fundación Rewilding Argentina, el Parque Nacional Iberá y el Gobierno de Corrientes, que impulsaron acciones de protección del hábitat, monitoreo y recuperación de la fauna nativa.
Pero el avance no se limita solo a la mejora en la situación de la especie. Corrientes sancionó en 2024 una ley que habilita la translocación de especies nativas, una herramienta clave para restaurar ecosistemas en distintas regiones del país.
Esto permitirá que animales que lograron recuperarse, como el ciervo de los pantanos, puedan ser trasladados a zonas donde sus poblaciones están en estado crítico, fortaleciendo así la biodiversidad a nivel nacional.
Los especialistas destacan que los esfuerzos de conservación sostenidos en el tiempo generan resultados concretos. Y en este caso, esos resultados no solo consolidan la recuperación de una especie emblemática, sino que también abren la puerta a nuevas estrategias para proteger la fauna argentina.
Es una especie originaria de ambientes húmedos, pero su capacidad de adaptación le permite sobrevivir a períodos de sequía. No obstante, su preferencia son los bañados y zonas anegadas, donde encuentra refugio y alimento. Históricamente, fue objetivo de la caza deportiva, en parte por su gran cornamenta, lo que contribuyó a la reducción drástica de sus poblaciones.