El semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades.
Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación, aunque con alerta en el caso de granos por la disparada de precios de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves y porcinos. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
Perspectiva histórica
El semáforo de economías regionales se publica mensualmente desde hace más de ocho años, lo que permite evaluar el desempeño de las distintas actividades en una perspectiva de largo plazo. En ese período, 8 de las 19 economías relevadas permanecieron en situación crítica (rojo) durante más de la mitad del tiempo. Entre los casos más comprometidos se destaca la vitivinicultura, que registró indicadores en rojo en más del 70% de los meses analizados. Le siguen la actividad arrocera y citrícola, con el 65%, y la lechería, con el 63%.
En contraste, algunas actividades mostraron trayectorias más favorables y relativamente estables. Las carnes porcina, aviar y bovina se ubicaron en verde en una proporción significativa de los meses relevados (48% en bovinos y porcinos, y 42% en aves). A este grupo también se suman la producción manisera (39%) y el complejo granario (46%), evidenciando un mejor desempeño relativo en el período analizado.
Comercio exterior
En el primer trimestre de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por USD 14.695 millones, lo que representa un incremento del 40% respecto del promedio histórico de la última década para el mismo período (USD 10.471 millones).
Dentro del ranking exportador, el principal protagonista volvió a ser el complejo granario (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), que concentró USD 11.509 millones, equivalentes al 78% del total. La soja explicó el 42% del monto (USD 4.928 millones), seguida por el trigo con el 20% (USD 2.259 millones) y el maíz con USD 1.846 millones (16%), mientras que la cebada y el girasol aportaron cerca del 10% cada uno. En segundo lugar, se ubicó el sector bovino, con exportaciones por USD 1.365 millones (9% del total). Más atrás se posicionaron la lechería, con USD 453 millones, y la actividad manicera, con USD 321 millones.
Por el lado de las importaciones, se registraron compras externas por USD 953 millones en los primeros tres meses del año, muy por debajo del nivel exportado. Para dimensionar esta relación, en el primer trimestre se exportó aproximadamente 15 veces lo que se importó (USD 14.695 millones vs. USD 953 millones). Al igual que en exportaciones, el complejo granario lideró las importaciones con USD 775 millones (81% del total), seguido por la actividad forestal con USD 45 millones. En tercer lugar, se ubicó el sector porcino, con USD 38 millones, seguido del bovino con USD 30 millones y el algodón con USD 15 millones.
Los gráficos a continuación muestran la composición del comercio exterior diferenciando exportaciones e importaciones, excluyendo al complejo granario para facilitar la visualización del peso relativo del resto de las actividades. En el caso de las exportaciones, del total de USD 14.695 millones, USD 3.186 millones corresponden a las economías regionales sin el complejo granario. Para las importaciones, de los USD 953 millones totales se exhiben USD 178 millones bajo el mismo criterio de excluir a granos. En este caso el ratio exportaciones / importaciones es de 18 a 1, por cada 18 dólares exportados, se importó 1 dólar.