En la oportunidad varios sacerdotes de la Diócesis de Goya visitaron la casa.
Hace casi dos años, El Litoral se hizo eco de esta noticia y publicó fotografías tomadas especialmente para este matutino. En ese momento, Antonia De Marco comentó al suplemento Paraná Sur que “se trata de un póster de cartón que me regaló mi marido hace más de diez años. Lo compró un 13 de diciembre en la fiesta de la Virgen, aquí mismo en Santa Lucía y yo lo mandé a encuadrar y lo colgué en la entrada”.
En ese momento, contó también que el hecho se produce por unas horas y luego desaparece. “Cuando están las lágrimas, la expresión de Cristo es muy triste. Luego, el semblante cambia y transmite una sensación de paz”, señaló Antonia.